El presidente electo Rodrigo Paz Pereira posicionó la educación como el eje fundamental de su proyecto de gobierno, argumentando que «sin recurso humano no somos viables como nación». Durante el foro Visión Bolivia 2025, Paz dedicó parte considerable de su discurso a enfatizar que la formación educativa determinará el futuro del país más que los recursos naturales.
«Si algo bueno van a hacer por sus hijos es que estén educados», instó al sector empresarial. Agregó que «el boliviano y la boliviana no va a depender tanto de si hay gas o litio, sino de las capacidades que les hemos dado para tener instrumentos del desarrollo».
Esta visión se alinea con el consenso internacional sobre desarrollo económico, que establece que los países con mayor inversión en capital humano logran atraer más inversión extranjera, generar innovación tecnológica y sostener crecimiento económico a largo plazo. Naciones como Singapur, Corea del Sur e Irlanda transformaron sus economías precisamente mediante inversiones masivas en educación de calidad.
El vicepresidente electo Edmand Lara complementó esta visión con propuestas concretas. «Implementaremos un sistema de educación dual: aprender en el aula y formarse en la empresa», aseveró. Este modelo, exitoso en países como Alemania y Suiza, vincula directamente la formación académica con las necesidades del sector productivo, reduciendo el desempleo juvenil y aumentando la competitividad empresarial.
Paz fue enfático al señalar que la formación de recursos humanos «no se hace en un año ni en dos. Es una visión de Bolivia del mediano y largo plazo», reconociendo que los resultados de la inversión educativa requieren tiempo, pero son fundamentales para que «cualquier empresario, cualquier emprendedor, cualquier hombre o mujer que quiera invertir» encuentre el talento necesario. Este enfoque contrasta con décadas de priorizar la extracción




















































































