Las autoridades rusas han afeado la «intensiva militarización» que está llevando a cabo en los últimos años la OTAN sobre la región del Báltico, en donde se halla el exclave ruso de Kaliningrado, en especial tras la invasión de Ucrania a poco meses de que se cumpla su cuarto aniversario.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zajarova, ha denunciado que son constantes los ejercicios militares de la OTAN en los que «simulan escenarios como el bloqueo» de Kaliningrado a costa de «militarizar» la región.
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Báltico
Unas maniobras militares que van acompañadas de «constantes amenazas» de varios países de la Unión Europea, según ha contado en una entrevista para agencias rusas. «Algunas figuras, ya no de Lituania sino de la Unión Europea, incitan a los países bálticos, dicen que Kaliningrado corre riesgo, advirtió.
Zajarova ha lamentado que la OTAN se niegue a entablar una conversación seria para reducir las tensiones en esta región y ha señalado que Rusia se reserva su derecho a tomar las medidas jurídicas y de «otra índole» que considere para proteger sus intereses nacionales.
ACNUR
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha subrayado este jueves que el «devastador ataque» perpetrado el miércoles por el Ejército de Rusia contra la ciudad ucraniana de Ternópil (oeste). Que se saldó con al menos 26 muertos, «demuestra claramente que ninguna parte del país debe considerarse segura».
«Este ataque habría sido uno de los más mortíferos en el oeste de Ucrania desde el inicio de la guerra a gran escala en 2022. Además de Ternópil, también atacaron Leópolis e Ivano-Frankivsk». Así ha lamentado el director de ACNUR para Europa y coordinador regional para Ucrania, Philippe Leclerc. Quien ha resaltado que «los ataques también dañaron instalaciones energéticas y de transporte e infraestructuras civiles».





















































































