El presidente de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa de Bolivia (Conamype), Edwin Fernández, advirtió que la crisis derivada de los bloqueos y la parálisis de actividades afecta gravemente al sector productivo, al punto de que el 99% de las micro y pequeñas empresas de La Paz y El Alto se encuentran sin operar con normalidad.
Según el dirigente, la interrupción de las cadenas de abastecimiento y comercialización provocó el cierre de numerosos talleres y unidades productivas, situación que tendrá consecuencias de largo plazo para la economía del sector.
“No hay salida para la micro y pequeña empresa. Se ha roto la cadena productiva, muchos talleres han cerrado y la recuperación va a tomar varios meses”, afirmó.
Fernández sostuvo que las medidas anunciadas por el Gobierno, como la prórroga y refinanciamiento de créditos, representan un alivio temporal, pero considera que son insuficientes frente a la magnitud de los problemas que enfrentan los pequeños empresarios.
En ese sentido, pidió a las autoridades convocar a los sectores productivos que generan empleo para diseñar de manera conjunta mecanismos de apoyo y reactivación económica.
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Parálisis
“Hay pequeños empresarios que están luchando por pagar los salarios de sus trabajadores. Las medidas ayudan, pero no resuelven el problema de fondo”, señaló.
Asimismo, expresó preocupación por la acumulación de obligaciones financieras, tributarias y laborales, al advirtir que podría repetirse una situación similar a la registrada durante la pandemia, cuando muchas unidades productivas enfrentaron dificultades para cumplir con sus compromisos económicos.
El representante de Conamype también cuestionó el impacto de las movilizaciones y bloqueos sobre la actividad económica, señalando que miles de pequeños negocios han visto afectadas sus operaciones y su capacidad de generar ingresos.
Dato
Ante este escenario, planteó al Gobierno la posibilidad de implementar medidas extraordinarias de alivio para el sector, entre ellas el congelamiento temporal de obligaciones financieras, con el objetivo de otorgar un respiro a las micro y pequeñas empresas mientras se normaliza la actividad económica.
Finalmente, Fernández reiteró la necesidad de establecer espacios de diálogo entre el Gobierno y los sectores productivos para construir soluciones que permitan preservar el empleo, evitar el cierre de empresas y acelerar la recuperación económica.





















































































