La Paz ya celebra los 216 años de su revolución. Cerca de las 15.00 se trasladaron las urnas de los protomártires de la libertad hacia la capilla ardiente instalada en la Catedral Metropolitana de la plaza Murillo. Las actividades se realizan en el marco de los actos protocolares por la Revolución del 16 de julio de 1809.
Con un redoble de tambores, dos militares cargaron la urna de Pedro Domingo Murillo, la colocaron en una camioneta militar. Minutos después, efectivos de la aviación llevaron los restos de Basilio Catacora.
Mientras que los de Buenaventura Bueno estuvieron a cargo de la Fuerza Naval. Apolinar Jaén y las demás urnas completaron la formación que fue finalmente subida a un vehículo del Ejército, engalanado con la tricolor nacional.
Autoridades del gobierno municipal, encabezadas por el alcalde Iván Arias y el concejal Javier Escalier, lideraron la comitiva que partió de la avenida Mariscal Santa Cruz, escoltada por efectivos del Regimiento Colorados de Bolivia.
Todos los presentes portaban con orgullo banderas de La Paz, mientras la banda interpretaba el himno paceño.
El vehículo con las urnas continuó escoltado por los Colorados, generando respeto y recogimiento entre los transeúntes que detenían su marcha para observar el paso solemne de los restos.
TRASLADO
Cerca de las 15.24, la comitiva llegó a la plaza Murillo. Bajo la voz de mando militar, y al redoble de tambores, se procedió a descargar una a una las urnas. La de Pedro Domingo Murillo fue la primera en ser colocada en la capilla ardiente de la Catedral Metropolitana.
Los descendientes de los héroes además de los ciudadanos fueron testigos del acto.
Con el Himno a La Paz interpretado por la banda del Regimiento Colorados, los efectivos se retiraron del lugar. Acto seguido, el alcalde Arias ingresó a la Catedral para rendir su homenaje.
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Al referirse al significado del acto, expresó: “Significa sacar del mausoleo que está durante todo el año en la Basílica Menor de San Francisco a la Basílica Mayor, como un homenaje a estos nueve protomártires. Unos que murieron ahorcados, otros degollados y otros al garrote… Algunos de ellos, incluso, después de que pensaron que estaban muertos, se levantaron”.
“¿Cuál es el mensaje? No olvidarnos que estos hombres que murieron de manera tan trágica y que fueron perseguidos hasta morir, son la semilla de nuestra libertad, son la semilla de la libertad de América Latina y de lo que es Bolivia. Gracias. Ese es el símbolo de este traslado: recordar que gracias a ellos tenemos libertad”, dijo la autoridad.
La Paz rinde tributo a sus mártires, homenajeando el compromiso con la memoria histórica y el valor de la libertad conquistada desde 1809.





















































































