El daño estructural detectado en el muro de contención de la avenida Costanera, en la zona de Següencoma de la ciudad de La Paz, pone en riesgo la estabilidad de unas 150 viviendas, informó el secretario municipal de Infraestructura Pública, Guilherme Tortato.
“Al identificar una patología de deformación en la capa de rodadura en el asfalto, descubrimos una constante saturación del suelo por aguas sanitarias que se conectaron clandestinamente en nuestro sistema”, explicó en Bolivia Tv.
Recordó que la intervención se realizó para resolver la infiltración de aguas sanitarias conectadas de manera clandestina a las galerías filtrantes del sector y hallaron el severo daño estructural en los muros.
El equipo técnico detectó una deformación anormal en el pavimento, por lo que se hicieron estudios de laboratorio que revelaron una saturación permanente del suelo; la causa son las filtraciones de aguas sanitarias provenientes de conexiones clandestinas en la parte alta del sector.
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Costanera
“El daño era severo en las vigas de arriostre, componentes fundamentales para transmitir esfuerzos entre pilotes”, indicó.
Tortato dijo que la mezcla de aguas pluviales con aguas servidas generó un deterioro químico acelerado del hormigón, que alcanzó los muros de contención que estabilizan el talud en esta zona del sur paceño.
“En pocas palabras, que el muro está flotando y no hay nada que lo agarre al suelo. Cualquier movimiento haría que el muro se desplace en su totalidad, poniendo en riesgo todas las viviendas que están en el sector superior de Següencoma”, advirtió.
La Alcaldía de La Paz determinó demoler toda la estructura comprometida y reconstruirla desde sus cimientos. Se reinstalarán vigas de arriostre, nuevos pilotes y se canalizarán correctamente las aguas residuales.
“El trabajo ahora es una reconstrucción estructural completa de la estabilización del sector. No solo se trata de cambiar asfalto, hay que rehacer el paquete estructural de un metro y medio de profundidad. Superará los tres millones de bolivianos y tomará al menos cuatro meses”, precisó el secretario municipal.
El tránsito vehicular por el carril de bajada de la Costanera permanecerá cerrado durante agosto, septiembre, octubre y noviembre. Advirtió que, si no se soluciona el problema antes de la temporada de lluvias, el riesgo de deslizamiento será real.
De acuerdo con la alcaldía, al menos 150 viviendas están vinculadas al sector afectado. Hasta el momento ya se canalizaron las aguas residuales de seis viviendas. Sin embargo, se pide a los demás propietarios colaborar con la reconducción adecuada de sus desechos sanitarios para evitar un colapso mayor.
El acalde Iván Arias también alertó el lunes que 150 viviendas están conectadas al sector comprometido. “Si no hacemos este trabajo, esto va a ceder, va a afectar a la bóveda pluvial. Si se tapa, será una inundación. Y si hay un movimiento, esas casas pueden desplomarse”, explicó.





















































































