El ministro de Minería y Metalurgia, Alejandro Santos, aclaró que el reciente hundimiento en el Cerro Rico de Potosí no se produjo en la cima, sino en una zona lateral, y descartó que tenga relación con las actividades actuales de los cooperativistas mineros.
“No se está hundiendo la parte de arriba, sino en la parte lateral”, señaló la autoridad, al precisar que los trabajos mineros están permitidos únicamente por debajo de la cota 4.400 metros sobre el nivel del mar.
Añadió que en el área donde ocurrió el desprendimiento no opera ninguna cooperativa minera actualmente, pues las labores extractivas en ese sector datan de hace más de un siglo.
Cerro Rico
El Cerro Rico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es motivo de permanente preocupación por su deterioro estructural. El Ministerio de Minería anunció que se realizarán estudios técnicos complementarios para evaluar su estado y garantizar la seguridad de trabajadores y pobladores cercanos.
No obstante, según algunos sectores, la situación es crítica. La Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) advirtió recientemente sobre un posible colapso en la cota 4.400 debido a la actividad minera en zonas de riesgo. La asambleísta departamental Azucena Fuertes confirmó tras una inspección que en la cúspide ya no existe la caseta que marcaba la punta del cerro.
“En 20 años se registraron más de 160 hundimientos. Hoy hemos visto que incluso la fuerza del viento causa desprendimientos de tierra”, denunció Fuertes, quien aseguró que existen tres cráteres con forma de embudo, uno de ellos de dimensiones comparables a un estadio.
Pese a las advertencias, la legisladora alertó que las explotaciones continúan incluso por encima de la cota permitida, lo que aumenta el riesgo para este símbolo histórico y cultural que alguna vez convirtió a Potosí en una de las ciudades más ricas del mundo.





















































































