Luego del largo feriado por Carnavales, las filas para obtener combustible continúan en las principales ciudades del eje central país; mientras que en la refinería Elder Bell de Palmasola, en Santa Cruz, decenas de cisternas, con combustible de importación, aguardan para ingresar y descargar.
Otro grupo de camiones espera para cargar carburantes para distribuir a las estaciones de servicio.
Ninguna autoridad explica por qué los camiones cisternas no pueden ingresar a la refinería para descargar el combustible. Choferes que traen carburantes desde Argentina, dijeron que están hace más de cinco días esperando y no les permiten ingresar a la refinería.
Por otro lado, está la fila de cisternas que aguardan para cargar carburantes para distribuirlo en las estaciones de servicio; esa fila también va creciendo.
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Combustible
El fin de semana, dirigentes del transporte pesado aseguraron que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no pagó por el combustible de importación, razón por la cual los cisternas no pueden descargar.
Mientras tanto las filas en las estaciones de servicio son cada día más largas, particularmente en busca de diésel. Los conductores deben esperar por horas para comprar y en algunos casos no lo logran, pues el carburante se termina rápidamente.
El martes, la directora de Comercialización de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Ángela Burgos, dijo que las filas son consecuencia de la alta demanda por Carnavales.
“Es un comportamiento normal de estas fechas de carnaval, hay muchas personas que han viajado y bueno, si la demanda ha incrementado, el hecho de la existencia de filas no significa que no haya combustible”, explicó.
Aseguró, que YPFB despachó alrededor de 2 millones de litros de gasolina y diésel y que los volúmenes se están incrementando para atender la demanda.




















































































