Con el voto unánime de los delegados a la asamblea de este miércoles, Giovanni Ortuño fue reelegido como presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) por un periodo de dos años.
El empresario aseguró que el sector empresarial vive actualmente una de las etapas más complejas de las últimas décadas producto de una crisis que ha ido escalando; hasta convertirse en una amenaza para la estabilidad del sector.
Asimismo, anticipó que mantendrá el diálogo con el Gobierno, como medio eficiente para solucionar las diferencias y problemas; sin embargo, advirtió que no aceptará que se responsabilice a los empresarios por una crisis causados por malas gestiones, o que tengan que pagar el precio por los errores de los políticos.
En su discurso de posesión, Ortuño señaló que asume el mandato “con la convicción de que juntos podemos construir soluciones, con la esperanza de que el diálogo aún puede dar frutos; pero con la firmeza de que no permitiremos que se vulneren nuestros derechos ni que se responsabilice de la crisis al sector privado”.
“Problemas como la escasez de divisas, el desabastecimiento de carburantes, la carestía de insumos, las restricciones al comercio y la producción, la inseguridad jurídica; la conflictividad creciente y la falta de políticas efectivas para lograr un crecimiento económico sostenible, han puesto en riesgo la estabilidad y la supervivencia de miles de empresas de todos los rubros, tamaños y regiones”, afirmó.
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Ortuño
Durante su primera gestión, Ortuño lideró el proceso de diálogo público privado que resultó en la firma de dos acuerdos con el presidente Luis Arce. Además, durante su mandato ejerció el cargo de presidente del Consejo Empresarial Andino y la CEPB organizó los encuentros empresariales con los presidentes Lula Da Silva el Brasil y Santiago Peña, de Paraguay; además de coordinar el IX Encuentro de la Asociación Latinoamericana Anticontrabando en Santa Cruz.
El reelegido presidente de la CEPB se ha planteado cinco objetivos para aplicar en su nuevo periodo: exigibilidad del respeto a los derechos del empresariado, defensa de la institucionalidad democrática; unidad del sector empresarial, fortalecimiento de la CEPB y diálogo social ampliado.
“El sistema político ha demostrado ser ineficaz en la gestión de la crisis y en la generación de soluciones sostenibles. Es momento de que la sociedad civil y el sector empresarial asumamos un rol más protagónico. Solo con unidad, con estrategia y con visión de país podremos exigirle a la política mayor responsabilidad y compromiso con Bolivia”, señaló.
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia fue creada hace 62 años y aglutina a las instituciones empresariales nacionales de los sectores de la banca, microfinanzas, seguros; comercio, industria, valores, energía, minería mediana. Además, hidrocarburos, farmacéutica, exportadores, automotores; desarrolladores inmobiliarios, mujeres empresarias y ocho de las nueve federaciones departamentales.




















































































