La Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) emitió un comunicado en el que manifiesta que el sector no tiene capacidad para asumir ningún tipo de incremento salarial, en medio de lo que califican como “una crisis sin precedentes” que se agravó desde la gestión pasada.
“Los constructores del país no tenemos las condiciones para asumir ningún porcentaje de incremento salarial”, sostiene el pronunciamiento, que remarca que la situación crítica no solo se mantiene, sino que empeora sin que exista una perspectiva de solución a corto plazo.
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La Central Obrera Boliviana (COB) propuso un incremento del 20% al haber básico y del 15% al salario mínimo nacional para la gestión 2025, propuesta que aún espera respuesta oficial por parte del Gobierno.
Cadecocruz destacó que la falta de divisas para importar materiales de construcción, el desabastecimiento de combustible, el alza sostenida de precios de insumos y, sobre todo, la drástica reducción de la inversión pública en infraestructura hace impensable un alza salarial.
“No existen dólares para comprar los materiales que necesitamos para las obras, no está garantizado el abastecimiento de combustible, los precios de insumos y materiales se han elevado, la obra pública ha caído en cerca del 60% y las entidades estatales contratantes no pagan sus deudas por planillas con las empresas constructoras y de servicios, tanto a nivel central, como departamental y municipal”, se denuncia en el comunicado.
La entidad también cuestiona el impacto acumulativo que tiene el incremento salarial en las planillas empresariales, advirtiendo que va más allá del porcentaje nominal. En ese sentido, llega a ser un aumento de hasta “41,7% con las obligaciones sociales”.
Además, Cadecocruz indica que el salario mínimo nacional aumentó “en 468% en los últimos 20 años”, en desmedro del empresariado.
Ante este panorama, los constructores aseguran estar considerando medidas extremas como la postergación de inversiones, la tercerización de ítems en obras y la reducción de personal.
La organización también lamenta no haber sido incluida en las mesas de diálogo entre el Gobierno y la COB, al mismo tiempo que advierte que un eventual incremento “solo generará despidos masivos, mayor informalidad, pobreza y la devaluación de la moneda”.





















































































