El panel “Evaluación y Desafíos del Sistema Bancario y su Aporte en el Contexto Económico Boliviano” del Banking Summit Bolivia 2025, organizado por Economy Group, reunió a tres expertos de renombre: Juan Antonio Morales, expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB); Juan Enrique García, expresidente de la CAF; y Armando Álvarez, exgerente de la Bolsa Boliviana de Valores (BBV).
Moderado por Vittorio Aloisio, gerente general de TC Brokers y miembro del directorio de Economy, el debate abordó la crisis financiera de Bolivia, con la siguiente pregunta: ¿Cómo los bancos tendrían que producir un interés al público para que estos dólares regresen a Bolivia?
Álvarez respondió que, en primera instancia, para recuperar la confianza de los depositantes, el Banco Central de Bolivia (BCB) debe devolver a los bancos los más de $us 2.100 millones que tiene como fondo de garantía para la colocación de créditos al sector productivo y de vivienda de interés social.
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“Pero cuando uno ve que el BCB ha cerrado el 2024 con reservas en $us 2.000 millones, de los cuales solamente $us 50 millones es en divisas, está claro que esa posibilidad es bastante remota. Esto se agrava si el Gobierno anticipa un déficit fiscal proyectado del 9%, lo primero que se debería hacer es devolverle los dólares a la población”, dijo, advirtiendo que los bancos enfrentan un dilema: sin depósitos, no pueden prestar, y sin confianza, no hay depósitos.
FINANCIAMIENTO EXTERNO
García, por su parte, propuso un ajuste macroeconómico severo con un enfoque holístico basado en cuatro pilares: equilibrios macroeconómicos, eficiencia económica, equidad social y sostenibilidad ambiental.
“El ahorro interno del 10% es insuficiente para crecer al 4-6%; necesitamos recursos de multilaterales como el BID, la CAF y el Banco Mundial”, explicó. Criticó el rating crediticio CCC —el peor de la región tras Venezuela— y el elevado riesgo país según el índice EMBI de JP Morgan.
Juan Antonio Morales indicó que es inevitable un plan de estabilización ya que la situación actual es insostenible, refiriéndose a la escasez de combustibles y de dólares.
El ex presidente del BCB planteó que el programa de estabilización debe partir de la unificación cambiaria; corregir los déficit fiscales bajando a un 3%, que es financiable, y la necesidad de liberalizar el mercado de crédito, eliminando los techos a las tasas de interés de los créditos productivo y de vivienda social.
Agregó que con las innovaciones tecnológicas que cada vez van en aumento en la banca digital y banca por internet, la seguridad informática o ciberseguridad tendrá una mayor preponderancia.
DÓLAR PARALELO
Álvarez abordó la inflación del 15% (25% en alimentos) y tasas pasivas bancarias del 3-6%, generando pérdidas reales. “El dólar paralelo rindió 11% en marzo 2024, mientras los bancos pagan 3% anual”, dijo, criticando las regulaciones de crédito productivo y vivienda social de 2013.
“Prestar al 6% limita pagar más a depositantes, afectando fondos de pensiones, cuya rentabilidad cayó del 7% en 2013 al 4%”, afirmó, observando que los afiliados subsidian el crédito a costa de sus jubilaciones. Además, profundizó en las falencias del crédito productivo, que no diversificó el PIB pese a una década de vigencia. “Financia importaciones, no bienes de capital, agravando la escasez de divisas”, dijo.
García propuso superar el modelo de materias primas, impulsando agroindustria y turismo. “La bonanza rompió la relación con multilaterales; hay que retomarla con el BID y la CAF”, sugirió.
AJUSTE MACROECONÓMICO
Instó a un ajuste macroeconómico inmediato, aunque improbable antes de las elecciones de agosto 2025, destacando la prudencia bancaria ante un posible aumento de la mora.
Morales alertó sobre los riesgos de la política fiscal y monetaria expansiva, que impulsa depósitos, pero complica la estabilización.
En esta línea, Álvarez coincidió que los bancos deben abrirse al mercado de valores como una fuente para capitalizar. Indicó que existen accionistas pequeños que son los que pueden poner recursos en las entidades financieras para capitalzarlas y es una buena alternativa.





















































































