Este miércoles, el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, informó que en gabinete ministerial se aprobó un decreto supremo que autoriza una inversión de Bs 300 millones para la producción de soya en los departamentos de La Paz y Beni.
De esta manera, señaló, se consolida la Marcha al Norte, un viejo proyecto destinado al potenciamiento del norte del país, por lo que la soya ya no se producirá solo en el oriente del país.
“Estamos consolidando la marcha al norte que nuestro presidente (Luis Arce) ha planificado hace un tiempo atrás. Hemos aprobado 300 millones de bolivianos con la finalidad de incentivar la producción sostenible de soya en el departamento de La Paz y el Beni”, indicó en conferencia de prensa.
De acuerdo con Flores, los recursos provendrán del Tesoro General de la Nación (TGN) y deberán desembolsarse hasta 2030.
El ministro explicó que el objetivo principal es proveer de soya a las industrias que el Gobierno se encuentra implementando en el norte paceño y en Beni.
Según la autoridad, son Bs 1.300 millones que se invierte en el proceso de industrialización. En el municipio de Ixiamas, en La Paz, se desarrollan la planta de acopio, transformación y almacenamiento de granos y la industria avícola, que representan el grueso de la inversión.
En Beni, se implementan una planta piscícola y la primera industria cárnica estatal, con el objetivo de producir hasta 50 toneladas diarias de carne de res.
Por ello, el decreto aprobado este miércoles “se complementa para generar materia prima para nuestras industrias en el norte paceño y en Beni”.
La soya se utiliza como materia prima para la producción de alimento e insumos para el ganado; además, es esencial para la creación del aceite y del biodiésel.
“En una primera instancia vamos a producir más de 60.940 hectáreas (de soya) en siete municipios que están en estos dos departamentos, con la posibilidad de ampliar hasta 200.000 hectáreas”, afirmó Flores.
De esta manera, el ministro indicó que Ixiamas, San Buenaventura, Rurrenabaque, San Borja, Trinidad y San Andrés serán los nuevos municipios productores de soya, para dejar de depender de Santa Cruz, histórico productor del grano.




















































































