El ejecutivo de la Confederación de Gremiales de Bolivia, Juan Carlos García, aseguró este jueves que el cierre de tiendas en las calles Uyustus y Calatayud de la ciudad de La Paz respondió a una instrucción política de dirigentes opositores al Gobierno.
“Nosotros creemos que estas casetas que se han cerrado, en la ciudad de La Paz, responden al mandato de la señora Mercedes Quisbert”, afirmó García en contacto con Bolivia TV, al referirse a los bloqueos registrados en zonas clave del comercio paceño.
El miércoles, comercios en la Uyustus y Calatayud, dos de las arterias comerciales más importantes de La Paz, fueron cerrados como señal de protesta por la escasez de dólares y el alza de precios de algunos productos.
García cuestionó la decisión de cerrar puestos de venta en un contexto de baja actividad económica.
“Los hermanos gremiales, comerciantes minoristas, no podemos darnos el lujo de cerrar nuestros puestos, cuando decimos que no hay venta, no hay movimiento económico”, señaló.
García identificó a Mercedes Quisbert y Toño Siñani como dirigentes que, desde 2020, “han estado manejando estos temas políticamente” por su oposición, en su criterio, al gobierno del presidente Luis Arce.
El dirigente advirtió que actualmente “la especulación está ganando al control de las autoridades”, tanto en los precios de productos de la canasta familiar como en la cotización del dólar y que esa situación es usada políticamente “en esta época electoral”.
Frente a esta situación, García anunció que este jueves por la noche se llevará a cabo un ampliado nacional de la Confederación Nacional de Gremiales de Bolivia para analizar la situación económica y política del país.





















































































