La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) alertó que, en los últimos nueve días, el asedio y cerco total al departamento ocasionó pérdidas por Bs 800 millones.
Además, denunció que el departamento registra pérdidas económicas estimadas en Bs 1.137 millones a causa de los bloqueos de caminos acumulados entre enero y el 10 de junio de este año.
El dato se desprende del Reporte de Afectación Empresarial, elaborado por la Unidad de Análisis Económico (UAE) de la FEPC, que monitorea de forma continua los impactos productivos del conflicto social.
Desde el inicio del año —indica el reporte— se han contabilizado 286 eventos de conflictividad y 27 jornadas de bloqueo de rutas interdepartamentales y nacionales, afectando el abastecimiento de alimentos, combustibles e insumos industriales.
“Cada día de bloqueo significa paralización productiva, pérdida de empleos y desabastecimiento. Sin combustibles ni rutas, el país se apaga”, señaló el presidente de la FEPC, Juan Pablo Demeure.
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“Lo que vivimos hoy no es solo una crisis económica; es una crisis de institucionalidad, de gobernabilidad y de futuro. La empresa privada no es el enemigo: es el único motor que sigue funcionando”, complementó.
Mediante un pronunciamiento, la entidad reportó que el bloqueo ha desarticulado el funcionamiento logístico del Parque Industrial Santiváñez, complejo que alberga más de 140 industrias orientadas a exportación. Más del 70% de su producción permanece detenida, poniendo en riesgo 3.500 empleos directos e indirectos y paralizando operaciones con mercados externos.
Agropecuarios
En paralelo, sectores agropecuarios reportan más de 4,8 millones de pollos que no han podido llegar a los mercados, 20.000 cabezas de ganado lechero en riesgo de muerte por falta de alimento sumado a 150.000 litros de leche no entregados, causando efectos inmediatos en precios, escasez y pérdida de capital de trabajo.
“La interrupción de exportaciones valorizadas en $us 10,5 millones diarios, el cierre operativo de dos empresas por día y la imposibilidad de garantizar abastecimiento a los centros urbanos agravan un entorno de creciente incertidumbre económica. El riesgo ya no es solo de pérdida, sino de quiebre funcional del aparato productivo regional”, indica el documento.
La afectación al libre tránsito pone en riesgo empleos en sectores estratégicos del aparato productivo regional.
Los bloqueos afectan directamente la estabilidad laboral de 20.372 trabajadores en el comercio, 12.866 en la industria manufacturera, 25.978 en servicios, 8.178 en construcción, 488 en el sector agropecuario y pesca, y 273 en minas y canteras, reflejando el alto nivel de exposición de la economía regional frente a la interrupción prolongada de actividades.
Asimismo, el documento indica que el sector privado ha sostenido el aparato económico incluso en condiciones adversas, pero no podrá continuar haciéndolo sin garantías mínimas de operación. La recuperación institucional, logística y productiva no admite más demoras.




















































































