Para salir de la crisis y el complicado momento que atraviesa su sector, la Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol) lanzó este lunes una propuesta para fortalecer la producción nacional y dejar atrás los medicamentos importados.
Javier Lupo, presidente de la institución, considera que el proyecto es realizable, pero se necesita una cooperación público-privada.
“Bolivia tiene hoy la oportunidad de transformar de su industria farmacéutica en un bastión estratégico del sistema de salud nacional. Esta propuesta no es utópica, es un camino viable y urgente que requiere voluntad política, visión de país y decisiones valientes”, afirmó en conferencia de prensa.
Tres ejes
La propuesta, denominada Fortalecimiento del Potencial de la Industria Farmacéutica Nacional hacia una Soberanía Sanitaria, se sustenta en tres ejes.
El primero tiene que ver con la “institucionalidad sólida”, para lo cual se pide simplificación de trámites y la descentralización de la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (Agemed).
Además, el segundo eje, busca que existe una “preferencia obligatoria” del Estado hacia los productos farmacéuticos nacionales. También se pide garantizar pagos oportunos, seguridad social, eliminar restricciones e implementar una “reserva estratégica de medicamentos”.
También se plantea una lucha directa contra el contrabando de fármacos y la competencia desleal que se genera.
Por último, el tercer eje exige seguridad jurídica e incentivos a la inversión. Para ello, Cifabol pide actualizar la normativa farmacéutica y eliminar la “sobrerregulación” que existe sobre el sector.
Cifabol
Lupo destacó los 90 años de trayectoria de la industria farmacéutica boliviana, que genera 18.000 fuentes de empleo. Indicó que se trata del tercer rubro industrial con mayor valor agregado.
“A pesar de su importancia, el sector enfrenta un contexto adverso: altos costos operativos, encarecimiento de materias primas y servicios logísticos, retrasos en pagos, desactualización de precios referenciales, competencia desleal”, protestó.
En su criterio, la causa de varios de los males que golpean al sector está en el elevado tipo de cambio del dólar en el mercado paralelo.
Aunque el presidente de la Cifabol considera que el dólar no bajará a Bs 6,96, espera que una “estabilización” dé un alivio al sector. “El dólar no va a volver a los niveles que teníamos antes de la subida, pero si logra haber una estabilización en algún punto intermedio que estamos manejando ahora, creemos que vamos a tener mejores precios”, sostuvo.





















































































