El ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo, sostuvo un encuentro con el embajador de la Unión Europea (UE) en Bolivia, Jaume Segura Socías, representantes de embajadas de países miembros y organismos financieros, para socializar los avances y oportunidades de inversión en el sector energético nacional.
“Estas iniciativas forman parte de la planificación de transición energética, cuyo propósito es incrementar la participación de fuentes renovables en nuestra matriz energética”, destacó Gallardo al presentar la visión estratégica de Bolivia en materia de transición e integración eléctrica regional.
Transición
De acuerdo con el reporte institucional, se expuso la cartera de proyectos de energías renovables, expansión del sistema de transmisión e interconexiones internacionales. Los representantes europeos expresaron su respaldo, asegurando que el proceso boliviano está alineado con la Agenda Global Gateway, estrategia que promueve alianzas sostenibles en energía limpia, digitalización e infraestructura en América Latina y el Caribe.
Además, el encuentro permitió recoger impresiones de los socios internacionales sobre los proyectos priorizados y trazar una hoja de ruta conjunta de cara a la próxima reunión de alto nivel en Bruselas, donde se buscará concretar nuevas oportunidades de cooperación e inversión.
El Gobierno, a través del Ministerio de Hidrocarburos y Energías, impulsa el Plan de Transición Energética e Integración Eléctrica rumbo al Bicentenario, con el objetivo de posicionar a Bolivia como un actor estratégico en la región. En la cita también participaron viceministros del área y ejecutivos de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).
Según las autoridades, el país impulsa energías alternativas, como la eólica y la solar, para dejar de lado el uso de fuentes, como los combustibles fósiles, que generan mayor contaminación ambiental.
Sin embargo, en la actualidad, menos del 30% del consumo energético nacional proviene de energías renovables, por lo que el mismo Gobierno reconoce que queda mucho trabajo pendiente.
Con una posible inversión de la Unión Europea, se podrían fomentar proyectos que faciliten la transición energética en el país.





















































































