Luego de una reunión, el Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y la Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia acordaron reforzar los controles del peso y precio del pan de batalla.
El encuentro, realizado este martes en La Paz, reafirmó el compromiso para que el pan de batalla se mantenga con un peso de 60 gramos y un precio de 0,50 centavos.
“Debe haber un compromiso recíproco en defensa de los consumidores que quieren el pan que pesa más de 60 gramos y pagar 50 centavos”, dijo el viceministro del área, Jorge Silva, en conferencia de prensa.
La autoridad exhibió dos panes: uno que cumple con el peso establecido y otro que, según verificativos realizados, no llega al estándar mínimo.
“Entendemos que no son todos, pero hay algunos que están haciendo quedar mal al sector y de eso se están aprovechando otros, para hacer daño y afectar”, cuestionó.
Como resultado del encuentro, se acordó realizar controles en todo el país, según cronograma, para verificar el peso y precio del pan de batalla.
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Pan
Además, atender de manera inmediata los reclamos y denuncias de la población en las instancias correspondientes.
El Gobierno y la dirigencia de los panificadores participarán de los verificativos y el sector garantiza la calidad, peso justo y precio acordado. “Vamos a seguir realizando los controles para que la harina, manteca y azúcar subvencionada se utilicen en la elaboración del pan de batalla”, acotó el viceministro.
Además, la autoridad recordó que el control social y la participación activa de la ciudadanía son fundamentales para denunciar irregularidades.
En las últimas semanas, algunas amas de casa denunciaron que el pan de batalla está más pequeño e incluso se vende por encima de los Bs 0,50.
El Gobierno entrega harina subvencionada al sector panificador para garantizar el precio del pan de batalla.





















































































