El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras instruyó al Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) realizar una auditoría a los certificados de exportación de carne emitidos para Rusia, tras denuncias de presuntas irregularidades cometidas por una empresa de Santa Cruz.
“Hemos instruido al Senasag que haga la auditoría correspondiente a todos los certificados que se han emitido para las exportaciones. Hemos tenido algunas denuncias, evidentemente, de que se estarían cometiendo irregularidades”, informó el ministro Yamil Flores en conferencia de prensa.
Caso
Las denuncias provienen de los trabajadores en carne, quienes desde hace dos meses acusan al frigorífero BFC de haber mantenido las exportaciones del producto, pese a que el Gobierno prohibió la autorización de nuevos certificados para abastecer el mercado externo entre febrero y junio de este año.
El caso cobró relevancia el 25 de septiembre, cuando el periodista Carlos Valverde denunció en BFC habría incurrido en “irregularidades” que derivaron en la suspensión de sus exportaciones por parte del Ministerio de Agricultura de la Federación de Rusia.
La Aduana rusa rechazó seis certificados de origen Formulario A emitidos en 2023, cuya autenticidad fue posteriormente cuestionada por el Servicio Nacional de Verificación de Exportaciones (Senavex).
El Senavex informó que nunca emitió dichos documentos y que, por el correlativo de compra, los formularios adquiridos por la empresa “presuntamente fueron falsificados”.
Por esta razón, el Ministerio Público abrió una investigación por los delitos de uso de instrumento falsificado, falsedad material e ideológica contra representantes y funcionarios de la compañía. Actualmente, la investigación se encuentra en curso.
Carne
El gerente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Marcelo Olguín, advirtió que algunos operadores habrían usado la subpartida de “despojos comestibles” para exportar cortes de carne especiales, eludiendo los permisos necesarios.
Flores, sin referirse a los detalles del caso, señaló que este año la restricción de exportaciones permitió fortalecer el control digital de los certificados. “Si hay responsabilidades, las vamos a sancionar, como ya lo hemos hecho en otros casos”, remarcó.
Durante los meses de febrero y junio la venta externa de carne estuvo prohibida, con el objetivo de fortalecer el abastecimiento interno y se observe una reducción en los precios. Sin embargo, los carniceros denunciaron que BFC siguió operando con normalidad y sacando su producto al exterior, lo que impidió que la medida logre su objetivo principal, pues los costos permanecieron al alza.
Desde entonces, el ministro Flores anunció que se realizaría una investigación profunda para esclarecer el hecho.
Con esta auditoría, el Gobierno busca reforzar la transparencia y credibilidad de los envíos de carne boliviana en mercados internacionales estratégicos como Rusia.





















































































