A causa de la escasez de diésel en algunas regiones y algunos fenómenos climáticos, el Gobierno confirmó que existe un retraso del 8% en la siembra y cosecha de la producción agrícola en el país.
El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, explicó que un 5% de los retrasos corresponde a la cosecha de invierno y el 3% restante se produjo en la preparación de suelos de verano. Con la provisión adecuada de combustible, se hubiera cumplido con los periodos establecidos.
“Este porcentaje no está perdido, lo vamos a recuperar. Estamos trabajando para regularizar la distribución (de carburantes) al sector productivo”, afirmó en conferencia de prensa.
Retraso
De acuerdo con la evaluación de su cartera de Estado, pese a los contratiempos, la oferta de verduras y alimentos está garantizada.
“En esta primera etapa de preparación de suelos en lo que corresponde a octubre y noviembre, tendríamos que haber garantizado 35 millones de litros. En esa tarea estamos, nos falta 27 millones de litros”, detalló en conferencia de prensa.
Por ello, Flores se comprometió a trabajar y coordinar con los sectores productores hasta el 8 de noviembre, fecha en la que concluye la actual gestión del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS).
El objetivo del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras es que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) prioricen el suministro de combustible al agro, debido a su importancia para la economía.
Agro
“Vamos a intensificar las reuniones con Yacimientos y con la ANH para que este objetivo se cumpla y el alimento para la próxima gestión esté totalmente garantizado”, afirmó el ministro. Para ello, se exigirá otros 15 millones de litros adicionales.
De acuerdo con Flores, el sector agropecuario generó $us 328 millones por la exportación de varios productos a través de la venta de externa de más de 173.000 toneladas exportadas a diferentes países.
Por ello, el ministro se refirió a estos ingresos como “agrodólares”, los cuales son determinantes para reactivar la economía nacional, en medio de la caída del sector hidrocaburífero.
Flores reconoció que “no todo ha sido perfecto” y el Gobierno se vio sorprendido por el desabastecimiento de diésel. “La reciente dificultad que hemos tenido con el combustible hay que reconocer que no estaba prevista”, se sinceró el ministro.





















































































