El secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, cuestionó la irrupción del vicepresidente Edmand Lara en una reunión que el sector sostenía con autoridades del Gobierno para tratar el resarcimiento a vehículos presuntamente dañados por combustible de mala calidad.
Según el dirigente, el encuentro se desarrollaba con normalidad el miércoles cuando Lara ingresó a la reunión y expresó críticas al Órgano Ejecutivo, además de increpar a algunas autoridades presentes. Gómez afirmó que el sector no fue informado ni convocado previamente sobre la participación del Vicepresidente.
“Nos sorprendió que aparezca el vicepresidente. Nunca hemos tenido contacto ni hemos sido invitados. Si alguna autoridad quiere coadyuvar en la solución de un problema sectorial, mínimamente debía llamarnos o preguntarnos cuál es la situación”, manifestó.
Choferes
Ante ese escenario, los representantes del transporte decidieron retirarse del encuentro para no verse involucrados en una disputa política entre el Órgano Ejecutivo y la Vicepresidencia. “La intromisión sin haber consultado nos pareció extraña y por eso decidimos abandonar”, explicó Gómez, quien enfatizó que la imagen de la Confederación debe mantenerse “intachable”.
Pese al incidente, el dirigente ratificó que el sector espera que el Gobierno cumpla los compromisos asumidos para compensar los daños ocasionados por el combustible y garantizar la distribución de carburantes de calidad. El tema del resarcimiento se ha convertido en una demanda prioritaria para los transportistas, que exigen soluciones técnicas y económicas sin interferencias políticas.
Luego de que, a través de la promulgación de Decreto Supremo 5552, el Gobierno haya reducido las facultades de la Vicepresidencia, Lara anunció que continuaría realizando un trabajo de fiscalización desde las calles y a través de sus redes sociales.
En la reunión del miércoles, increpó a Yussef Akly, presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y Mauricio Medinaceli, ministro de Hidrocarburos, a quienes calificó de “incompetentes” por no dar una solución clara por los daños que ocasionó el combustible de mala calidad.





















































































