El Venture Capital & Innovation Latin America (VCILAT) 2025 ha confirmado su consolidación como el evento más importante de emprendimiento tecnológico y capital de riesgo en Bolivia, marcando un nuevo hito en el desarrollo del ecosistema emprendedor nacional.
Julio Silva, director ejecutivo de Fundares y coordinador de las versiones anteriores del VCILAT, aporta una perspectiva única sobre la evolución del evento desde sus inicios hasta la actualidad, habiendo sido testigo directo de su transformación y crecimiento.
Para Silva, el éxito actual del VCILAT refleja una maduración del ecosistema local, mientras que los desafíos futuros pasan por mantener un crecimiento controlado y atraer inversión de calidad.
«Ha sido muy positiva esta versión porque también ha habido una evolución en el ecosistema», afirma Silva. «Creo que se entiende cada vez más apostar por startups que son emprendimientos que van a mover la aguja a partir de la tecnología y una orientación a resolver problemas de verdad».
Una trayectoria de crecimiento estratégico
El recorrido del VCILAT desde su primera edición ilustra una curva de aprendizaje acelerada. La versión inaugural, realizada en formato virtual durante la pandemia, representó un desafío único: introducir conceptos completamente nuevos en un entorno en rápida evolución. «Los que participaban eran los convencidos», recuerda Silva sobre aquella primera experiencia.
La primera versión presencial funcionó como un proceso de sensibilización, atrayendo a empresarios, potenciales inversionistas y emprendedores que comenzaban a explorar el ecosistema. «Se logró traer experiencias de otros países, fondos, emprendedores y organizaciones», explica Silva, lo que permitió que las siguientes ediciones se especializaran progresivamente en venture capital y startups.
Un hito significativo fue la incorporación del concepto de inversión de impacto en la versión del año pasado. Esta tendencia, que busca emprendimientos con intención de resolver problemas sociales o ambientales, se mantiene como un eje central para 2025. «Los emprendimientos necesariamente tienen que buscar resolver algo, y mejor si tienen además un componente de resolver algún tema social o ambiental», sostiene Silva.

Desafíos y oportunidades futuras
La visión estratégica para el futuro del VCILAT se centra en el crecimiento controlado y la calidad de las conexiones. Silva advierte sobre los riesgos de expandir excesivamente el evento. «No convendría hacer un mega evento, para que no vengan muchos fondos turistas y que al final no logren cerrar algún acuerdo», reflexiona.
En cambio, propone un enfoque más selectivo que privilegie el intercambio genuino. Desde su perspectiva, los próximos pasos incluyen atraer startups internacionales interesadas en el mercado boliviano y establecer vínculos con fondos de inversión con capacidad real de cerrar negocios.
Silva visualiza una evolución hacia un formato similar a las Tech Week que se realizan en otras ciudades, integrando tecnología con capital de riesgo. «Es un espacio que puede ser muy importante para que el empresario, el emprendedor, la sociedad misma esté conectada con las tendencias de la tecnología», concluye.
VCILAT evoluciona hacia un formato práctico que seduce a inversores
El VCILAT 2025 generó un consenso positivo entre los fondos de inversión participantes, quienes destacan una transformación cualitativa significativa en el ecosistema emprendedor boliviano. Rolando Sahonero Ortisi, director de programas de Funda-Pró, organización con 33 años de experiencia en emprendimiento, ofrece una perspectiva reveladora sobre esta evolución.
«Sin duda alguna se nota la evolución. Tal vez no tanto en el número, sino realmente en la calidad y la profesionalización de los emprendedores», afirma Sahonero. Esta valoración refleja un cambio paradigmático en la naturaleza del evento, que ha transitado desde un enfoque teórico hacia una demostración práctica de capacidades.

El cambio hacia la práctica
La implementación de sesiones de pitch marca un hito en la evolución del VCILAT. «Este año han implementado ese espacio donde las startups muestran lo que tienen. Creo que esto es un momento de maduración muy bueno», explica Sahonero. «Las anteriores versiones eran muy buenas también, pero había mucho de teoría. En cambio, ahora estamos viendo en cancha cómo funcionan las startups».
Esta transformación tiene un impacto directo en la calidad de las interacciones entre emprendedores e inversores. Los fondos de inversión pueden ahora evaluar propuestas concretas, mientras que startups en estadios iniciales observan «qué le preguntan, qué están buscando los fondos de inversión».
La perspectiva de largo plazo
Sahonero contextualiza el rol de los fondos de inversión en el ecosistema boliviano: «Estos emprendedores tienen buenas ideas, están resolviendo problemas, pero van a necesitar recursos para hacerlo. Y ahí es donde entra en juego todo este tema de los fondos de inversión».
Desde Funda-Pró, la visión trasciende la simple inyección de capital. «Como fundación queremos promover esa cultura del emprendimiento», sostiene Sahonero, quien enfatiza la necesidad de «emprendedores que además generen gran valor agregado» para «crear una nueva realidad, construir un nuevo país a partir del sector privado».
En búsqueda del primer unicornio nacional
Desde la perspectiva de las startups participantes, el VCILAT 2025 refleja la maduración progresiva del ecosistema emprendedor boliviano. Nicole Bersatty, Chief Product Officer y cofundadora de Mobi Latam, presenta su mirada desde las trincheras del emprendimiento tecnológico nacional.
Mobi es una startup que nació en 2020 con la misión de «transformar la energía, dejando atrás la combustión», inicialmente con scooters y bicicletas eléctricas. Tras enfrentar una crisis en 2023, la empresa ejecutó un pivot estratégico hacia el nicho de repartidores de delivery, ofreciendo motocicletas eléctricas bajo un modelo de suscripción que permite a los repartidores «tener un vehículo eléctrico en 48 horas, más un empleo».
«Ya es el tercer año consecutivo que participamos, se nota el crecimiento del ecosistema boliviano, se notan nuevas caras y eso es bueno», comenta Bersatty sobre su experiencia en el VCILAT. Para ella, el evento representa una oportunidad clave durante tiempos desafiantes: «Sabemos que en las crisis también surten las buenas ideas y quizás es momento para estos jóvenes que quizás se están quedando sin empleo que emprendan».
La ejecutiva destaca la naturaleza colaborativa del ecosistema. «Que se acerquen a nosotros, que nos pregunten, que vengan a estos eventos, porque es de mucho valor escuchar todos los desafíos, pero no solo lo bonito, sino los desafíos».
Bersatty identifica una aspiración colectiva: «a Bolivia lo único que le falta es una gran startup que llegue a crecer lo suficiente como para llegar a ser un unicornio». Con presencia en Bolivia, Paraguay y una próxima expansión a Perú, Mobi ejemplifica el potencial de escalabilidad que buscan los inversores en el VCILAT.

Potencial innovador que sorprende
Para quienes asisten por primera vez al VCILAT, el evento representa un descubrimiento revelador del potencial emprendedor boliviano. Daniel Ayoroa, del estudio jurídico BWC Abogados, vivió su primera experiencia junto al ecosistema tecnológico nacional.
«Para mí ha sido muy refrescante la experiencia de estar en el VCILAT, porque los jóvenes, la juventud, se transmite ese ímpetu, ese entusiasmo por hacer las cosas, por salir adelante, pese a los obstáculos que puedan tener», comenta Ayoroa, quien destaca el impacto emocional del evento más allá de los aspectos técnicos.
Los Demo Pitch han resultado particularmente impactantes para los nuevos asistentes. El abogado recuerda específicamente «el caso de una startup que desarrolla un dispositivo para respiración de bebés neonatos» como ejemplo del nivel de innovación presente. «Que una empresa boliviana lo esté haciendo, y además con niveles de calidad internacionales, con las normas del FDA, nos llamó muchísimo la atención», señala.
«Creo que los fondos de inversión que estuvieron presentes quedaron gratamente sorprendidos», dijo, reflejando una percepción común entre los primeros visitantes. Ayoroa describe la dinámica del evento como una búsqueda mutua de sorpresas. «Esperas que te sorprendan, y creo que ese elemento de buscar a alguien que te sorprenda, que venga con una idea tan novedosa, tan original, es una inyección de energía».
El abogado concluye que «los fondos de inversión obviamente aterrizan mucho y además orientan a los emprendedores. Los veo muy receptivos con las empresas bolivianas de tecnología».





















































































