El mercado mundial del litio atraviesa una fase de extrema volatilidad, evidenciando la fragilidad de un sector clave para la transición energética global. Según el ingeniero metalúrgico y experto en temas mineralógicos, Héctor Córdova, «la decisión de un gobierno puede desestabilizar todo, completamente». Lo dice en referencia concreta a las recientes medidas del gobierno chino que han logrado revertir la caída de precios.
El analista explica que «el litio es como un termómetro, porque es un material estratégico, sobre todo para la transición energética»; destacando su importancia para el almacenamiento de energías renovables como la solar y eólica. La limitación que «tienen estas fuentes es que son intermitentes». Esta característica hace indispensable el uso de baterías de litio para almacenar la energía cuando no hay vientos o llega la noche.
Precios en montaña rusa
La volatilidad del mercado se evidencia en las dramáticas fluctuaciones de precios. Córdova recuerda que «la tonelada de carbonato de litio se acercó a los $us 90.000» en 2022, pero «en junio de este año ha tenido su mínimo, el 2 de junio», cuando llegó a costar «por debajo de $us 8.000 dólares la tonelada, es decir, diez veces menos de lo que valía en 2022».
Esta caída se debió a una sobreoferta provocada por la entrada de múltiples nuevos actores al mercado. «Han aparecido 300 operaciones que no había en 2020», explica el experto, lo que generó un exceso de oferta que deprimió los precios.
Sin embargo, una decisión estratégica china cambió el panorama. «Una empresa que estaba ofreciendo 11 mil toneladas de carbonato de litio al año dejó de operar. ¿Qué ha hecho que pare?» se pregunta Córdova y explica que las autoridades de la potencia asiática «le han ordenado detener nuevas actividades y con eso han sacado 11 mil toneladas de carbonato de litio del mercado», provocando una recuperación de precios.
El desafío boliviano
Bolivia enfrenta desafíos particulares debido a la calidad de sus salmueras. «No es nuestra salmuera de primera. Tenemos muchos contaminantes, particularmente el magnesio», señala Córdova, lo que resulta en que «nuestra recuperación es muy baja» comparada con Chile y Argentina.
Para abordar esta limitación, el país ha decidido adoptar tecnologías de Extracción Directa del Litio (EDL). «Esto ya no necesita la evaporación en las piscinas», explica el experto, permitiendo «recuperación por encima del 80%». Sin embargo, advierte que «el costo operativo es mucho más alto», estimando que podría «superar los $us 15.000 por tonelada».
Perspectivas
Córdova proyecta que los precios podrían «estabilizarse alrededor de los $us 10.000» por tonelada en los próximos años, aunque advierte sobre factores que podrían afectar la demanda a mediano plazo, como el reciclaje masivo anunciado por China para 2030 y el desarrollo de nuevas «baterías de sodio que funcionan muy bien». El mercado mundial del litio atraviesa una fase de extrema volatilidad, evidenciando la fragilidad de un sector clave para la transición energética global. Según el ingeniero metalúrgico y experto en temas mineralógicos, Héctor Córdova, «la decisión de un gobierno puede desestabilizar todo, completamente». Lo dice en referencia concreta a las recientes medidas del gobierno chino que han logrado revertir la caída de precios.
El analista explica que «el litio es como un termómetro, porque es un material estratégico, sobre todo para la transición energética»; destacando su importancia para el almacenamiento de energías renovables como la solar y eólica. La limitación que «tienen estas fuentes es que son intermitentes». Esta característica hace indispensable el uso de baterías de litio para almacenar la energía cuando no hay vientos o llega la noche.
Volatilidad
La volatilidad del mercado se evidencia en las dramáticas fluctuaciones de precios. Córdova recuerda que «la tonelada de carbonato de litio se acercó a los $us 90.000» en 2022, pero «en junio de este año ha tenido su mínimo, el 2 de junio», cuando llegó a costar «por debajo de $us 8.000 dólares la tonelada, es decir, diez veces menos de lo que valía en 2022».
Esta caída se debió a una sobreoferta provocada por la entrada de múltiples nuevos actores al mercado. «Han aparecido 300 operaciones que no había en 2020», explica el experto, lo que generó un exceso de oferta que deprimió los precios.
Sin embargo, una decisión estratégica china cambió el panorama. «Una empresa que estaba ofreciendo 11 mil toneladas de carbonato de litio al año dejó de operar. ¿Qué ha hecho que pare?» se pregunta Córdova y explica que las autoridades de la potencia asiática «le han ordenado detener nuevas actividades y con eso han sacado 11 mil toneladas de carbonato de litio del mercado», provocando una recuperación de precios.
El desafío boliviano
Bolivia enfrenta desafíos particulares debido a la calidad de sus salmueras. «No es nuestra salmuera de primera. Tenemos muchos contaminantes, particularmente el magnesio», señala Córdova, lo que resulta en que «nuestra recuperación es muy baja» comparada con Chile y Argentina.
Para abordar esta limitación, el país ha decidido adoptar tecnologías de Extracción Directa del Litio (EDL). «Esto ya no necesita la evaporación en las piscinas», explica el experto, permitiendo «recuperación por encima del 80%». Sin embargo, advierte que «el costo operativo es mucho más alto», estimando que podría «superar los $us 15.000 por tonelada».
Perspectivas
Córdova proyecta que los precios podrían «estabilizarse alrededor de los $us 10.000» por tonelada en los próximos años, aunque advierte sobre factores que podrían afectar la demanda a mediano plazo, como el reciclaje masivo anunciado por China para 2030 y el desarrollo de nuevas «baterías de sodio que funcionan muy bien».
El dilema ambiental
Chile, segundo productor mundial de litio, se enfrenta a un dilema clave de la transición energética: cómo aprovechar su potencial económico sin devastar el medioambiente.
“El nivel de extracción de agua está causando un daño real al ecosistema”, advirtió Gonzalo Pimentel, de la Fundación del Desierto de Atacama, a la BBC. La producción de una tonelada de litio puede requerir más de dos millones de litros de agua, lo que ya afecta a especies como los flamencos.
“Las lagunas son más pequeñas… hemos observado una disminución en la reproducción”, alertó la bióloga Faviola González.
Ante esta crisis, el gobierno de Gabriel Boric lanzó la Estrategia Nacional del Litio. “No estamos discutiendo quién es el dueño del litio, sino cuál es el mejor modelo”, explicó el ministro de Economía, Nicolás Grau. El acuerdo entre Codelco y SQM proyecta ingresos estatales por $us 3.400 millones anuales desde 2031.
Otros advierten contra las elevadas expectativas generadas por el litio.




















































































