Droguería Inti, la empresa farmacéutica con 89 años de trayectoria en Bolivia, marca un hito en su historia corporativa con el lanzamiento de BIOS, su primera línea de productos veterinarios fabricados íntegramente en territorio nacional. Esta iniciativa, que demandó una inversión superior a los Bs 7 millones y tres años de desarrollo, posiciona a la compañía como pionera en la producción local de medicamentos para animales de compañía.
La nueva línea comprende 18 productos especializados en el tratamiento clínico de animales menores e incluye antibióticos, suplementos vitamínicos, soluciones oftálmicas y productos reconstituyentes.
«Este nuevo portafolio que estamos presentando consiste de 18 productos que van a ser el arsenal básico de todos los veterinarios para el tratamiento de los regalones de la casa, de nuestros animales de compañía», explicó Marco Torrico, gerente de Producto de la empresa, a Energías & Negocios, de La Razón.
Desarrollo tecnológico con estándares internacionales
El proyecto BIOS no surgió de la improvisación. «Es un proyecto de largo aliento, la verdad que, bajo la visión de Lara, Schilling que encendió la chispa de este proyecto, ha tomado 3 años en el desarrollo de cada uno de los productos a través de un equipo multidisciplinario que ha investigado, analizado, ha revisado lo que realmente el portafolio necesita entregar al veterinario», detalló Torrico la noche del lanzamiento.
La calidad constituye el pilar fundamental de esta nueva línea. Williams Velasco, médico veterinario zootecnista y asesor técnico de BIOS en Inti, enfatizó que «los productos BIOS están elaborados con principios activos de grado humano, lo que garantiza su eficacia y seguridad». Esta característica diferencial busca equiparar los estándares veterinarios con los farmacéuticos destinados al consumo humano.
Todos los productos cuentan con certificación SENASAG y han sido desarrollados bajo estrictas Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y Buenas Prácticas de Almacenamiento (BPA), normativas que Inti ya aplica exitosamente en su producción farmacéutica tradicional.
Estrategia comercial especializada
La comercialización de BIOS seguirá un modelo de distribución selectivo, limitándose exclusivamente a establecimientos veterinarios legalmente constituidos como clínicas, consultorios y hospitales. La estrategia iniciará en el eje troncal del país, aprovechando la infraestructura logística consolidada de Inti.
«Nosotros tenemos ya un equipo de asesores veterinarios que, a partir del lunes van a visitar cada una de las veterinarias, llevando información científica explicando el producto», detalló Torrico sobre el plan de penetración de mercado. Esta aproximación directa busca establecer vínculos técnicos con los profesionales veterinarios, proporcionando «atención personalizada que nos permitirá acompañar de cerca a los profesionales del sector», según el ejecutivo.
Visión expansiva hacia el sector pecuario
La ambición de Inti trasciende el mercado de animales de compañía. «Para el año 2026 nos estamos preparando para introducir ya medicamentos para animales de gran tamaño», reveló Torrico, anticipando la incursión de la empresa en el importante segmento pecuario nacional.
Esta proyección responde a una estrategia de desarrollo gradual que prioriza la consolidación en el mercado doméstico antes de considerar la exportación. «Primero, el objetivo es desarrollar el mercado nacional, brindar productos de calidad con certificación del Senasag y atender el mercado local. Una vez que desarrollemos todos los planes futuros que tenemos como lo mencionaba, para el 2026, ya pensaremos en poder expandirnos fuera de las fronteras de Bolivia», precisó el gerente de Producto de la afamada Droguería Inti.
Impacto en la industria nacional
El lanzamiento de BIOS representa más que una diversificación comercial; constituye un precedente en la industria farmacéutica boliviana al demostrar las capacidades técnicas locales para competir en segmentos especializados. Edson Quiroz, gerente de Producto, subrayó que «apostamos por Bolivia, por nuestra industria y por seguir generando empleo y soluciones reales para profesionales veterinarios».
La iniciativa llega a tiempo, considerando el crecimiento sostenido del mercado de cuidado animal en Bolivia y la mayor conciencia sobre bienestar de las mascotas entre las familias urbanas. «Sabemos que la salud animal es cada vez más relevante en los hogares bolivianos. Por eso, BIOS llega en el momento oportuno, con soluciones confiables y cercanas a quienes cuidan de nuestros compañeros de cuatro patas», concluyó Quiroz.
Con esta incursión, Inti no solo diversifica su portafolio, sino que también fortalece la soberanía farmacéutica nacional en un sector tradicionalmente dependiente de importaciones, posicionándose para capturar una mayor participación en el creciente mercado veterinario boliviano.





















































































