Los precios del oro mostraron volatilidad durante la última semana de negociación, con el metal precioso experimentando tanto ganancias como caídas moderadas, manteniéndose cerca de máximos históricos por encima de los $us 3.300 por onza.
El oro cayó a $us 3.335,34 la onza el último jueves, un 0,63% menos que el día anterior, lo que marca la caída diaria más significativa en el período analizado. Este retroceso se produjo tras un período de relativa estabilidad, con el oro cotizando alrededor de $us 3.358 dólares por onza previamente.
Contexto general
A pesar de las recientes fluctuaciones menores, el oro mantiene una trayectoria interanual excepcionalmente sólida. Durante el último mes, el precio del oro ha subido un 0,31% y un 35,73% en comparación con el mismo período del año pasado, lo que subraya la notable tendencia alcista del metal a lo largo de 2025.
El impresionante rendimiento anual se ve aún más resaltado por comparaciones de precios específicas: el oro muestra una ganancia de $us 911 por onza durante el último año, medido desde el precio de cierre del 13 de agosto.
“El oro cotiza a la baja debido a que un índice de precios del productor (IPP) estadounidense más fuerte de lo esperado puede reducir las expectativas de recortes de tasas, ya que alimentan un dato de inflación básica más alto para julio también, lo que probablemente mantiene a la Reserva Federal cautelosa sobre los recortes de tasas”, dijo Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, en una nota a Reuters.
El asesor financiero James Taska ofreció recientemente su perspectiva sobre los vehículos de inversión en oro, afirmando que “existe un gran debate sobre si el oro en papel es tan útil como el oro físico. Desde la perspectiva de un asesor financiero, es mucho más fácil reequilibrar la asignación de oro de un cliente si este se gestiona como un fondo cotizado en bolsa (ETF), y el diferencial al intentar comprar/vender oro puede ser bastante variable y amplio”.
Factores del mercado y contexto económico
La continua fortaleza del metal precioso refleja las continuas incertidumbres económicas y las presiones inflacionarias que han caracterizado gran parte de 2025. Los informes de mercado indican que los precios se han disparado a máximos históricos, con un aumento de más del 25% desde principios de 2025, impulsados por la inflación y la incertidumbre.
Este rendimiento ha reforzado el papel tradicional del oro como activo refugio durante períodos de inestabilidad económica. El metal continúa atrayendo a inversores que buscan protección contra la devaluación de la moneda y la volatilidad del mercado, especialmente a medida que los mercados bursátiles tradicionales enfrentan sus propios desafíos.




















































































