En un evento que marca un hito para el sector del turismo en Bolivia, el gobierno nacional presentó el programa Marca País 2026 el pasado jueves. En el evento, realizado en el Hotel Los Tajibos, en la capital cruceña, el presidente Rodrigo Paz destacó la conjunción de esfuerzos entre actores públicos y privados.
El primer mandatario encabezó el acto junto a la ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cynthia Yáñez. «Hoy empieza esta ruta de la victoria para todos los bolivianos y bolivianas a través del turismo, del folklore, de la gastronomía, de la cultura», afirmó Paz, quien resaltó que el turismo será una vía fundamental para «poner Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia».
“Estamos hablando prácticamente de una reingeniería de reconstrucción del sector turístico en Bolivia. La creación reciente del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía representa este avance institucional, esta señal positiva que todo el sector estaba esperando. La diplomacia turística también debe recuperar su protagonismo”.
Apertura al mundo
En su discurso, el presidente mencionó las cinco bases de su gestión gubernamental, comenzando con una apertura absoluta al mundo. «La ideología no da de comer, lo que da de comer son las acciones puntuales para que la economía crezca», señaló. También anunció que próximamente habrá noticias sobre visas e impuestos para facilitar el trabajo del sector turístico.
El mandatario enfatizó su compromiso de desmantelar el «Estado tranca» y destacó que «el único proyecto que tenemos en Bolivia se llama Bolivia». En ese sentido, llamó a la unidad nacional. «Por donde he ido, nadie negó a la patria. Todos podrán tener diferencias, pero nadie negó a la patria», aseveró.
La ministra Yáñez fue categórica al afirmar que «el turismo no lo hace el gobierno, lo hace un pueblo». Subrayó que el nuevo ministerio trabajará para «convertir ese orgullo nacional en un instrumento de desarrollo, en una herramienta para generar ingresos para el Estado, para todas las regiones, para la empresa privada».
Construcción progresiva
La autoridad anunció que la marca país no se impondrá por decreto. «Vamos a trabajar en la construcción progresiva y participativa de este instrumento, tan necesario para traer el mundo hacia Bolivia y llevar Bolivia al mundo». El proceso tomará cinco años y buscará «expresar y representar a todos los actores: comunidades, operadores, hoteles, restaurantes, guías, emprendedores populares, productores de alimentos, actores culturales, folcloristas, académicos e inversionistas».
Javier Medrano, comunicador y estratega de Una Gran Nación, una iniciativa privada que busca fomentar el turismo, señaló que este sector representa cerca del 11% del PIB mundial, cerca de $us 100.000 millones de dólares por año. Genera más de 400 millones de empleos. “Cuatro de cada diez personas trabajan en la industria del turismo, es un empleador formal de alto impacto. En Bolivia la industria del turismo genera más ingresos que el propio sector de hidrocarburos”, dijo.
Ocho pilares
En el marco de la presentación del programa Marca País 2026, Javier Medrano, comunicador y politólogo, y estratega de Una Gran Nación, expuso una hoja de ruta para reconstruir y relanzar la industria turística en Bolivia. El sector, recordó, atraviesa una crisis profunda. “La industria del turismo se ha desplomado en más del 60%”, dijo. Pese a ello, subrayó que Bolivia conserva un potencial invaluable, dado que “concentramos más del 40% de la biodiversidad de la región y recibimos más de 160 especies de aves migratorias todos los años”.
La propuesta se estructura en ocho pilares que, según Medrano, buscan “potenciar, fortalecer y ampliar toda la industria del turismo nacional”. Se busca un trabajo conjunto entre Estado y sector privado por primera vez en décadas.
El primer pilar es la institucionalidad turística, destacada por la creación del nuevo Ministerio del ramo y la urgencia de conformar “un gabinete ejecutivo interministerial para tomar medidas inmediatas”. El segundo es la política de cielos abiertos y conectividad, temática crítica en el diagnóstico. “Sin conectividad aérea no somos competitivos; Bolivia no puede aspirar a ser un destino relevante sin una política de cielos abiertos”.
Fronteras inteligentes
El tercer pilar, facilitación migratoria y fronteras inteligentes, apunta a pasar “de una lógica de control rígido y burocrático a una lógica de facilitación con seguridad”. El cuarto, promoción turística y marca país, plantea que la difusión internacional debe dejar de ser fragmentada. “La promoción no puede seguir siendo una suma de acciones aisladas”.
El quinto pilar se refiere al fomento, incentivo y regulación de la oferta turística para garantizar estándares de calidad y seguridad jurídica. Le sigue la seguridad turística integral, aspecto en el que, advirtió, “la percepción de inseguridad afecta la confianza de los visitantes y operadores”.
El séptimo pilar, innovación y calidad, enfatiza que “la innovación no puede ser un accesorio; es el corazón de un turismo competitivo”. Finalmente, el octavo pilar, infraestructura y desarrollo integral de destinos, señala que “la infraestructura define la experiencia del visitante”.
El desarrollo turístico debe ser integral, “con beneficios reales para las comunidades», concluyó Medrano.




















































































