Después de que el gobierno del presidente Rodrigo Paz dictara las medidas del Decreto Supremo 5503, que elimina el subsidio a los combustibles, el dólar en stablecoins trepó hasta los Bs 12. Hoy, aunque ha bajado de ese pico, el precio no ha retornado a los niveles anteriores al decreto. Para el economista Dante Rivadeneyra, experto en transformación digital, esto revela algo más profundo que simple especulación.
«El mercado ha sobrerreaccionado, luego ha vuelto a bajar, pero no ha vuelto a su nivel anterior», explica Rivadeneyra. «Eso quiere decir que realmente hay una tendencia, al menos, de que el dólar se haya devaluado más en las calles».
El especialista identifica causas estructurales detrás de la volatilidad. «La oferta es limitada en el mercado de los dólares digitales. Hay participantes limitados también, me refiero al número. No funciona como un libre mercado, no es muy competitivo», señala. Esta configuración con pocos actores clave, advierte, facilita tanto prácticas no competitivas como amplificaciones especulativas.
Condiciones
«Las condiciones estructurales del mercado de las criptomonedas podrían facilitar cualquier mecanismo de colusión. Por un lado, pocos oferentes, movimientos realmente limitados a esos oferentes y la oferta tampoco es grandísima respecto a lo que necesita el país», detalla Rivadeneyra.
Sin embargo, el economista ofrece una clave para distinguir entre pánico temporal y cambios reales: observar los niveles de estabilización. «Hay que ver hacia qué niveles vuelven a bajar o vuelven a subir. Eso creo que es el indicio más claro de si realmente es una tendencia más estructural o de continuidad, más que los picos o bajadas bastante grandes que hay en estas sobrerreacciones», explica.
En este nuevo escenario, el valor referencial del dólar publicado por el Banco Central cobra una relevancia inédita. «Esto ya está sirviendo como una señal para los que operan en mercados digitales. Ellos también ya están viendo esa señal», indica Rivadeneyra.
Diferencias
El experto considera que las brechas entre el valor oficial y el mercado digital no deberían ser extremas. «Esos valores que publica el Banco Central son del mercado mayorista en el sistema financiero, que maneja un volumen realmente muy grande respecto a lo que se maneja en el mercado digital. Por lo tanto, sería muy extraño que el valor del mercado digital esté demasiado alejado del valor referencial del dólar en el mercado formal financiero», argumenta.
Para Rivadeneyra, la devaluación es previsible porque, efectivamente y en los hechos, se necesitan más bolivianos hoy en día para comprar —por ejemplo, gasolina— y eso incide en la valoración de la moneda.
No obstante, identifica un factor que podría contener la presión sobre el dólar: la eliminación del contrabando de combustibles, que representaba unos $us 950 millones anuales en demanda de divisas que ahora desaparecerá del mercado.




















































































