El gobierno de Donald Trump intensificó su ofensiva comercial contra Brasil al incluir a Pix —el sistema de pago instantáneo creado por el Banco Central de Brasil en 2020— en su lista oficial de barreras al comercio internacional. La respuesta de Brasilia fue inmediata y contundente. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva declaró que «Pix es de Brasil y no nos va a hacer cambiarlo».
La acusación de EEUU
El detonante fue el Informe Nacional de Estimación Comercial 2026, publicado a principios de este mes por la USTR (Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos). El documento de 534 páginas está dedicado a Brasil. El texto se dirige directamente al sistema. «Partes interesadas de Estados Unidos expresaron su preocupación por el hecho de que el Banco Central de Brasil otorgue un trato preferencial a Pix. Esto perjudica a los proveedores de servicios de pago electrónico en Estados Unidos». El informe añade que el Banco Central «crea, posee, opera y regula» Pix. Al mismo tiempo, las instituciones financieras con más de 500.000 cuentas están «obligadas a ofrecer el sistema». Según Washington, esto crea una desventaja competitiva para empresas como Visa y Mastercard.
Respuesta de Brasil
El presidente Lula respondió con contundencia: «Estados Unidos publicó un informe esta semana sobre Pix. Afirman que distorsiona el comercio internacional, porque creo que Pix genera problemas para su moneda. Es importante que le digamos a quien quiera escucharnos: Pix es de Brasil, y nadie nos va a obligar a cambiar Pix, debido al servicio que presta a la sociedad brasileña».
El vicepresidente Geraldo Alckmin también defendió el sistema, destacando que Brasil no representa un problema comercial para Estados Unidos. Indicó que los estadounidenses tienen un superávit en la balanza bilateral. Subrayó que «nuestro trabajo consiste en fortalecer este diálogo, esta asociación, esta cooperación».
El trasfondo económico
La clave está en las cifras. Solo en 2025, los brasileños realizaron transacciones con Pix por valor de 35.400 millones de reales, una cifra récord. Esta fortuna en el país se debe al sistema financiero de Estados Unidos. Las tarjetas de crédito y todas las operaciones financieras de empresas extranjeras como Visa y Mastercard cobran comisiones, aunque Pix no aplica impuestos a las personas físicas. Según datos de Yahoo News, Visa y Mastercard perdieron alrededor de 12.000 millones de reales entre 2021 y 2024 debido a la migración masiva de usuarios de Pix.
Para el economista André Galhardo, las acusaciones de Trump son una falacia y una cortina de humo para ocultar los efectos de la guerra contra Irán en la economía estadounidense, como el aumento de precios en los supermercados. Galhardo señaló que el uso de tarjetas de crédito sigue creciendo en Brasil y que el impacto real en Visa y Mastercard es limitado a corto plazo.
La queja sobre el Pix no es un episodio aislado. Forma parte de una investigación más amplia abierta por el USTR en julio de 2025 bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Este es el mismo mecanismo usado para aplicar aranceles a China. La expectativa es que una delegación del gobierno Lula sea invitada a Washington entre abril y mayo para ser informada sobre las conclusiones preliminares del USTR.




















































































