El ciclo de conversatorios organizados por la Federación de Empresarios Privados de La Paz terminó con conclusiones como una agenda común entre los principales candidatos presidenciales y el empresariado, centrada en reformas económicas profundas.
El balance fue presentado por su presidente, Rolando Kempff, en el programa Piedra, papel y tinta, conducido por Diego Montaño.
Durante los encuentros, figuras como Tuto Quiroga, Manfred Reyes Villa, Samuel Doria Medina y Andrónico Rodríguez coincidieron en que se requieren ajustes profundos en hidrocarburos, minería, leyes laborales e incentivos a la inversión privada.
Primeros consensos
El debate laboral fue uno de los más relevantes. Kempff afirmó que la Ley General del Trabajo debe adecuarse a las nuevas realidades, con propuestas que incluyen:
- Introducción del trabajo por hora: permitiría mayor flexibilidad laboral y formalización en sectores con jornadas variables.
- Formalización del empleo informal: propone actualizar la normativa laboral y tributaria para incorporar a millones de trabajadores que hoy no tienen contratos, seguridad social ni aportes al Estado.
- Revisión de la política del salario mínimo: busca adecuar su crecimiento a la realidad productiva y evitar efectos negativos en el empleo.
- Negociación tripartita entre gobierno, trabajadores y empresarios: apunta a consensuar reformas laborales con participación equitativa de los actores sociales.
En cuanto al subsidio a los combustibles, hubo coincidencias en levantarlo progresivamente por sectores. Según Kempff, Andrónico Rodríguez, por ejemplo, sugirió eliminarlo para la minería y agroindustria, además de liberar la importación directa de diésel y gasolina.
“Lo peor para el empresario es tener máquinas paradas por falta de combustible”, advirtió Kempff.
Atracción de inversión
Kempff reiteró que Bolivia lleva 20 años sin atraer nuevas inversiones petroleras. El problema, dijo, está en el régimen impositivo del sector:
“El Government Take actual es de 90% para el Estado y 10% para la empresa. Así nadie invierte”.
Para revertir esta situación, el empresariado propuso:
- Modificar la Ley de Hidrocarburos: para reducir la carga fiscal actual del 90% al Estado y así atraer inversión extranjera al sector.
- Recuperar el espíritu de la antigua Ley de Minería: con el fin de reactivar el desarrollo minero aprovechando el potencial geológico nacional.
- Garantizar seguridad jurídica a largo plazo: como condición indispensable para generar confianza y estabilidad en los inversionistas.
- Promover la apertura constitucional al libre emprendimiento: para ampliar el rol del sector privado en la economía y facilitar reformas estructurales.
También se planteó liberar las exportaciones de sectores estratégicos para generar divisas, especialmente en agro y minería.
Empresas públicas
De acuerdo a Rolando Kempff, los candidatos coincidieron en que el Estado debe revisar el funcionamiento de sus empresas. Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina plantearon cerrar las que no generen utilidades ni aporten valor económico, mientras que Andrónico Rodríguez propuso un enfoque más prudente: evaluar cada caso para evitar competencia desleal con el sector privado, manteniendo aquellas que sean estratégicas o complementarias al desarrollo productivo.
Préstamos externos y liquidez
Frente a la falta de divisas, se discutió la posibilidad de activar recursos disponibles del Fondo Monetario Internacional (FMI), a los que Bolivia tiene derecho como país miembro.
Según Kempff, hay al menos $us 2.600 millones que no han sido ejecutados y que podrían ser utilizados para reforzar las reservas internacionales o financiar proyectos urgentes, sin necesidad de nuevas negociaciones.
Ver también: Frentes políticos apuntan a mejorar las condiciones para emprender
Pymes, impuestos y contrabando
Las pymes, motor del empleo en Bolivia, fueron otro eje central. Kempff subrayó la necesidad de:
- Incorporarlas al sistema tributario formal: para que las pymes aporten impuestos de manera regular y contribuyan al financiamiento del Estado.
- Integrarlas a los gremios empresariales: con el objetivo de representarlas institucionalmente y facilitar su acceso a beneficios y regulaciones claras.
- Brindarles condiciones claras para innovar: en economía circular y economía del talento, impulsando su participación en nuevos modelos productivos sostenibles y tecnológicos.
Sobre los impuestos, criticó la carga excesiva: “Hay sectores que pagan hasta un 60%. Necesitamos un sistema más justo, como el modelo paraguayo 10-10-10”.
Finalmente, se abordó el contrabando, proponiendo incluso la legalización de autos “chutos”, lo que permitiría recaudar más de $us 1.000 millones para municipios y el Estado, dijo Kempff
Al cerrar su participación en el programa Piedra, papel y tinta, Rolando Kempff destacó que, más allá de las diferencias ideológicas, los principales aspirantes a la presidencia coincidieron en la necesidad de fortalecer el rol del sector privado como motor de desarrollo.
Para el líder empresarial, esta apertura representa un punto de inflexión en el debate económico nacional: “Los cuatro principales candidatos han dicho ‘sí’ a la empresa privada. Eso nos da esperanza de un nuevo rumbo económico”, concluyó Kempff.




















































































