El candidato presidencial Jorge Tuto Quiroga aseguró que, de ganar el balotaje del 19 de octubre, impulsará el inmediato tratamiento y aprobación de leyes con el respaldo de la mayoría en la Asamblea Legislativa. Anticipó que el 8 de noviembre, día de su posesión, “no habrá celebraciones”, ya que convocará a una sesión en el Congreso para sancionar la nueva ley agropecuaria. Esa decisión, afirmó, dará inicio a una “avalancha legislativa inédita” que marcará un punto de inflexión en la política boliviana.
Asamblea sin parálisis
Quiroga afirmó que la nueva Asamblea Legislativa no repetirá la parálisis de anteriores gestiones. Según explicó, la correlación de fuerzas cambió radicalmente: el MAS quedó reducido a un solo parlamentario, mientras que las nuevas mayorías están comprometidas con un plan de reformas.
“El problema no es falta de votos. Hoy sobran parlamentarios para aprobar cambios estructurales. La dificultad está en tener claridad y voluntad política”, señaló durante su entrevista en Piedra, Papel y Tinta.
Ley agropecuaria
El exmandatario aseguró que la primera norma en aprobarse será la ley agropecuaria, que ya cuenta con consensos previos alcanzados en foros sectoriales y brigadas parlamentarias.
La propuesta incluye:
- Uso de biotecnología controlada.
- Reducción gradual de agroquímicos.
- Aprobación de eventos transgénicos en cultivos estratégicos.
- Ajustes en la función económica y social de la tierra, para priorizar productividad.
“Los acuerdos ya están en marcha en Santa Cruz. El 8 de noviembre solo se ratificará un trabajo que las bancadas están avanzando esta semana”, explicó.
Reformas económicas
Quiroga definió su estrategia como una triple acción inicial:
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Reorganización del Ejecutivo, con la reducción de ministerios y un ajuste en el gasto estatal.
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Programa internacional de estabilización, respaldado con financiamiento externo para devolver dólares, asegurar el suministro de combustibles y contener la inflación.
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Avalancha legislativa, que prevé la aprobación escalonada de leyes en sectores clave: agropecuaria, hidrocarburos, evaporíticos, minería y reformas a la Constitución.
“No habrá recepciones ni brindis. Esa noche, después del juramento presidencial, iremos al Congreso para aprobar la primera ley del paquete”, declaró.
Estabilidad frente a la crisis
El candidato advirtió que la economía atraviesa una situación crítica, con inflación elevada, escasez de diésel y pérdida de confianza en el sistema financiero. Por eso, insistió en que la avalancha legislativa debe ir acompañada de un programa de salvataje internacional.
Según explicó, este mecanismo permitiría bajar el tipo de cambio del dólar, estabilizar precios y devolver los depósitos en la banca. “Sin confianza, no habrá inversión ni recuperación económica”, recalcó.
Industrialización y diversificación
El plan legislativo también incluye medidas de mediano plazo. Entre ellas:
- Nueva ley de evaporíticos, destinada a garantizar regalías justas para Potosí.
- Creación de zonas francas para impulsar la industrialización del litio, con incentivos que atraigan fábricas de baterías.
- Reactivación del sector hidrocarburífero, bajo reglas claras y con plena seguridad jurídica.
- Reforma minera orientada a competir en exportaciones con Perú y Chile.
- Promoción del turismo y la digitalización como motores complementarios de crecimiento.
Quiroga sostuvo que el país debe salir del “extractivismo estancado” y dar un salto hacia un modelo productivo diversificado, capaz de generar empleo y dólares de manera sostenible.
Una Asamblea inédita
El candidato recordó que en su gestión como presidente de la República, logró consensos incluso con minorías parlamentarias. Hoy, la situación es distinta:
“En el pasado goberné con 17 diputados de 130 y aun así aprobamos leyes importantes. Ahora hay una mayoría aplastante comprometida con los cambios. Bolivia ya no es la misma: la gente votó para dejar atrás dos décadas de estancamiento”, afirmó.
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Ante la consulta sobre el control de las presidencias de Cámara, Quiroga fue categórico: “Lo importante no es quién ocupa la directiva, sino qué leyes se aprueban”.
Añadió que su gobierno trabajará en acuerdos legislativos amplios, evitando disputas por cargos y priorizando la agenda de reformas. “Lo que la gente espera no son debates reglamentarios, sino resultados concretos”, subrayó.
La propuesta de Tuto Quiroga se centra en iniciar una dinámica política inédita: un Congreso con mayorías aseguradas, un paquete legislativo consensuado y un plan económico de estabilización inmediata. El balotaje del 19 de octubre definirá si ese escenario se convierte en realidad a partir del 8 de noviembre, cuando, según el candidato, Bolivia podría estrenar una nueva etapa marcada por la celeridad legislativa y la transformación estructural.





















































































