La directora de Cementerio General de La Paz, Patricia Endara, confirmó que la confusión de tres cuerpos sepultados que no están en sus nichos asignados están vinculados a dos funerarias que, en ese entonces, operaban en la ciudad.
Los responsables son “la funeraria Escalera al Cielo, que ya no está operando en la ciudad de La Paz. La otra es la funeraria Lirios”, afirmó en entrevista con La Razón Radio.
Desde la primera semana de septiembre se presentaron dos casos de fallecidos que fueron sepultados en nichos diferentes a los que se registró.
El lunes se descubrió un tercer caso de un difunto cuyo cuerpo no está en el nicho asignado, en el cuartel 201.
Añadió que, según los registros del cementerio, los fallecidos están documentados, salvo las irregularidades que se investigan en los expedientes de 2021.
Los reclamos surgieron cuando las familias acudieron a realizar trámites de revalidación o cremación y no hallaron los cuerpos que esperaban.
Según la directora, en al menos un expediente hay una diferencia llamativa de defunción. La fecha data del 29 de junio de ese año y la fecha de ingreso al cementerio fue el 3 de julio. Indicó que esto contraviene a las guías de emergencia del Ministerio de Salud sobre manejo de cuerpos por COVID-19.
Por ello, la directora dijo que “suponemos que pudo haber sido el colapso de la funeraria” y que podría haberse producido un intercambio de cajones, aunque está en curso la revisión documental.
El 12 de agosto la Alcaldía autorizó el traslado de los restos de los difuntos por COVID-19 a otros camposantos o la permanencia en el Cementerio General por cinco o 30 años.
Se estima que al menos 1.700 difuntos por coronavirus están enterrados en el camposanto.





















































































