José Luis Exeni, María Silvia Trigo y Claudio Rossell coincidieron en que, rumbo al balotaje, los medios de comunicación atraviesan una crisis marcada por operadores políticos, desinformación en redes sociales y debilidad interna del gremio. Ante este escenario surge la pregunta: ¿cómo llegan los medios a la segunda vuelta?
En entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón, Exeni, comunicador e investigador, señaló que, aunque los medios no son decisivos en un proceso electoral, su rol en la información, la opinión y la generación de agenda sigue siendo relevante.
Sin embargo, distinguió el rol de los medios en tres niveles de actuación. Los medios que cumplen su labor informativa, los que se comportan como operadores políticos, y, finalmente, la tercera “que está ahí, por ahí, todavía no predominante, pero entrando, en la de las cloacas mediáticas, que es muy peligrosa”, afirmó.
Para Rossell, comunicador y periodista, el manejo de la pauta oficial y privada es parte de esa lógica. Señaló que las presiones comerciales han llevado al gremio a adoptar prácticas fuera de la ética periodística. Denunció que las organizaciones que representan a periodistas realizan una defensa “selectiva” de la libertad de expresión.
Redes sociales
Mientras Trigo, periodista de Infobae, coincidió en que algunos medios actúan como operadores políticos y subrayó que, en esta segunda vuelta, “han dejado de ser quienes marcan la agenda del debate público”. Y, que existe dependencia únicamente a lo que dicen los políticos y lo que circula en redes sociales.
En relación con las redes sociales, Exeni señaló que los medios deberían ser “la parte seria”, responsables de verificar fuentes y ofrecer perspectivas diversas, en contraste con la lógica de la inmediatez y la viralización sin contraste. Rossell añadió: “Tenemos un tema pendiente y urgente: las redes sociales no reemplazarán a nuestro oficio, que hoy está depauperado”.
Asociaciones de periodistas
Los tres coincidieron en que la debilidad de las asociaciones de periodistas limita la construcción de un frente común. Para Exeni, se requieren gremios que “cobijen” y criticó que muchas asociaciones no sean democráticas internamente, clasificando a sus afiliados en “primera y segunda categoría”.
Rossell insistió en que la academia debe jugar un rol central. Propuso rescatar experiencias como la figura del defensor del lector, que obliga a los medios a rendir cuentas ante su público. Aunque reconoció que su implementación depende de la voluntad de cada empresa periodística.
Trigo apuntó también a las condiciones materiales del periodismo. Según ella, muchos errores éticos no responden necesariamente a agendas políticas, sino a la sobrecarga de trabajo y la falta de formación. “Un periodista que debe producir cinco notas diarias no tiene tiempo para verificar ni contrastar”, señaló.
Añadió que existe la idea de que los periodistas deben asumir un “voto de pobreza” para ser neutrales y altruistas, cuando en realidad todos, especialmente los buenos profesionales, deberían poder ganarse la vida dignamente.
Encuestas
Además, resaltó el desafío sobre un desafío la cobertura de las encuestas de intención de voto. Según Trigo, los medios en general se centraron demasiado en porcentajes y titulares como “Samuel Doria Medina gana” o “Tuto remonta al primer lugar”, cuando en realidad los candidatos siempre estuvieron empatados considerando el margen de error. “Las encuestas no estaban equivocadas; lo que estaba mal era la forma en que fueron interpretadas por los medios. Creo que eso hay que mejorar”, explicó.
La segunda vuelta está prevista para el 19 de octubre. Los candidatos que se disputan la silla presidencial son Jorge Quiroga de la alianza Libre, y Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC).





















































































