La politóloga Érika Brockmann consideró que el nuevo escenario que atraviesa Bolivia, marcado por la segunda vuelta electoral y por la crisis económica, debe leerse no solo como un riesgo, sino también como una oportunidad histórica para transitar hacia un nuevo ciclo democrático.
“Tenemos una oportunidad para transitar hacia el tercer ciclo de la democracia. Hemos tenido 43 años muy accidentados, tremendamente accidentados”, afirmó en entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
Según recordó Brockmann, la democracia boliviana nació en 1982, posteriormente la crisis económica obligó a acortar el mandato de Hernán Siles Suazo. Luego, en medio de una democracia pactada, se combinaron políticas neoliberales con mayores espacios de participación. Esto, abrió paso para que emerjan nuevos liderazgos como el de Evo Morales, aseguró la también exsenadora.
El segundo ciclo, explicó, comenzó con el agotamiento del modelo neoliberal y la llegada del Movimiento Al Socialismo (MAS) al poder en 2006. Aseguró que, si bien trajo estabilidad económica y un nuevo esquema de representación, concluyó de manera traumática. Este fin, se debió a la renuncia de Morales al poder, la transición encabezada por Jeanine Añez y el impacto de la pandemia por COVID-19.
Hoy, según la politóloga, Bolivia enfrenta la posibilidad de un tercer ciclo democrático, en un contexto de crisis económica, inflación y escasez de combustibles. Sin embargo, indicó que también emergen nuevos poderes sociales y económicos, desde el agronegocio y la minería aurífera hasta sectores corporativos como transportistas, comerciantes y gremialistas.
Reconstrucción política
Brockmann considera que este escenario, lejos de condenar al país, puede abrir un camino de reconstrucción política.
“Yo quiero ver que es oportunidad y por qué motivo es oportunidad, porque se va a recomponer el sistema”, añadió.
Aunque el MAS no tendrá mayoría en la Asamblea, para la politóloga, el evismo radical seguirá actuando desde los márgenes, lo que anticipa un clima de polarización. Sin embargo, Brockmann insistió en que la segunda vuelta puede ser el punto de partida para dar la vuelta a la página y construir un sistema político más sólido.
El 19 de octubre, el balotaje definirá al nuevo gobierno. La disputa quedó entre Rodrigo Paz del Partido Demócrata Cristiano y Jorge Quiroga de la alianza Libertad y Democracia (Libre).





















































































