Para el analista Ricardo Paz y la periodista Maggy Talavera, el primer debate vicepresidencial rumbo al balotaje del 19 de octubre, organizado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), terminó sin un claro vencedor y con críticas a la desorganización.
La noche del domingo, durante más de una hora, los candidatos Edmand Lara, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Juan Pablo Velasco, de la alianza Libertad y Democracia (Libre), debatieron en el salón Sirionó de la Fexpocruz, en Santa Cruz.
En entrevista con La Razón Radio, Paz consideró que no hubo un ganador ni un perdedor, y que ambos candidatos fidelizaron a sus públicos sin lograr atraer nuevos votantes. “Cada uno ha repetido su discurso, cada uno ha repetido su relato. Cada uno tiene un estilo, una forma de hacer las cosas”, dijo.
Por su parte, Talavera, quien además fue una de las moderadoras, reconoció que el evento se vio afectado por una “tensión generalizada” y una organización improvisada.
“Nos convocaron recién el viernes para un evento que tenía tanta presión. El formato fue muy rígido, sin posibilidad de repreguntar”, explicó Talavera. Además, indicó que hubo confusión con las órdenes durante la transmisión y errores que se notaron al aire.
Insistió en que la tensión del ambiente y la falta de coordinación influyeron en el desarrollo del debate.
Paz también observó fallas en el formato que, según dijo, no permitió un intercambio real entre los participantes. Criticó además que los postulantes llevaran apuntes o “guiones” que restaron espontaneidad a las intervenciones.
También lamentó que el TSE haya permitido que se incorporen tandas publicitarias en medio del debate. “Un debate permite que el electorado pueda examinar a los candidatos, ver su capacidad, su idoneidad, cómo se desempeñan en una situación de presión. Pero ahora se han convertido pues en espectáculos”, lamentó.
Estrategias
Durante el debate, Lara centró sus intervenciones en cuestionar a Velasco por sus tuits racistas entre 2010 y 2012, además de presuntos vínculos con el caso del Banco Fassil, mientras que Velasco trató de enfocarse en propuestas y en eludir los ataques. Sin embargo, ambos se enredaron en acusaciones mutuas y desvíos del tema.
Para Paz, la estrategia de Lara fue “más agresiva y emocional”, mientras que Velasco se mostró “acartonado y dependiente de su guion”.
Indicó que Lara quiso posicionar tres temas: El racismo, la credibilidad de Velasco y las denuncias sobre el banco Fassil. Pero se excedió en su tono. Velasco, en cambio, fue correcto, aunque demasiado rígido.
“Ambos perdieron la oportunidad de vender su charque. Se concentraron más bien sobre todo Lara en el ataque, el ataque permanente; y Velasco en la defensa y en cómo sortear eso”, dijo Talavera.
El debate concluyó sin sorpresas. Ambos candidatos ofrecieron mensajes finales breves y luego tuvieron un contacto con los medios de comunicación. Velasco dio una conferencia de prensa dentro del foro y Lara habló en medio del salón, donde anunció que seguiría exigiendo “transparencia e imparcialidad” en los próximos debates.
El próximo debate será el 12 de octubre entre Rodrigo Paz y Jorge Quiroga.





















































































