El viceministro de Gestión Gubernamental, Gustavo Torrico, reconoció que el gobierno de Luis Arce careció de comunicación política efectiva y que el Movimiento Al Socialismo (MAS) cometió errores estratégicos que derivaron en su derrumbe electoral.
“Hemos carecido de una comunicación política. Hemos carecido también de una participación política de nuestro gabinete, no solo ministros, sino viceministros, directores, que más creo que nos hemos dedicado a la gestión”, afirmó en entrevista con La Razón Radio.
Discurso ‘de derecha’
El diagnóstico de Torrico, llega después de que el partido apenas alcanzara el 3% de los votos con Eduardo del Castillo como candidato en la primera vuelta del 17 de agosto. De esta forma, el partido pasó de tener mayoría legislativa, a asegurar solo dos diputados para el próximo periodo.
Cuestionó que Del Castillo adoptara un discurso similar al de la derecha y apuntó a la dirección nacional encabezada por Grover García. “Hubo una dirección nacional que no estuvo a la altura de la expectativa política del país. Que manejó mal la campaña, el lenguaje y el discurso incluso de la campaña, lo que se planteó, no tenía ninguna diferencia con lo que se planteaba desde la derecha”.
Además, develó que la gestión de Luis Arce realizó 61.000 obras durante su gestión, pero el candidato “ni siquiera las mencionó en su campaña”.
¿Por qué declinó Arce?
Respecto a la declinación de Arce, quien primero debió ser el candidato del MAS, reveló que la mañana del anuncio, «ya se había decidido todo, Luis era el candidato», pero un dirigente de una organización manifestó su desacuerdo.
«Entonces Lucho se molestó y dijo: ‘bueno, yo no voy a ser el muñeco aquí de nadie, yo voy a gobernar’, y dejó la candidatura», relató.
Pese a que su gobierno deja el país con escasez de dólares, combustible y la mayor inflación de los últimos años, defendió la gestión. “(Arce logró) mantener la paz social en el país y el sistema democrático, pese a un boicot muy duro tanto económico como político», dijo.
Hegemonía política
El MAS tuvo un ciclo de hegemonía política con Evo Morales a la cabeza. Ganó en 2005 con el 57,3%, en 2009 alcanzó el 64,2% y en 2014 el 61,3%.
En 2019, tras imponer su candidatura pese a estar inhabilitado por la Constitución, los resultados preliminares apuntaron a una victoria de Morales con un 46% al 95% de votos escrutados. Estos resultados produjeron una crisis postelectoral. Se acusó a Morales de haber cometido “fraude” y tras conflictos sociales renunció a su cargo.
En 2020, el partido recuperó el gobierno con Arce que obtuvo el 55%. Sin embargo, las tensiones entre el presidente y Morales derivaron en la implosión del partido.
En marzo de 2024, Morales perdió la dirección del partido tras decisiones judiciales que validaron el congreso masista promovido en El Alto por el gobierno. Lo que dejó el partido bajo el mando de García.
Este quiebre se trasladó a los comicios de agosto de 2025, donde el exministro de Gobierno no logró ni 160.000 votos, frente al más de un millón de militantes inscritos que registra el frente.
Subnacionales
Respecto a las elecciones subnacionales Torrico develó diferencias internas sobre la participación en los comicios. Indicó que el ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño y otros comparten esa posición, consideran que participar «podría ser peor» y que es mejor reconstruir el partido desde las bases. Sin embargo, la dirección nacional decidió participar.





















































































