A pocos días de que el gobierno de Rodrigo Paz cumpla su primer mes, los economistas Alberto Bonadona y Antonio Saravia coincidieron en que el Ejecutivo está “gastando su luna de miel” sin adoptar medidas económicas y limitarse a anuncios sin medidas estructurales.
“Los anuncios que hemos visto hasta el minuto han sido solo eso, esencialmente no ha pasado nada. Lo único que tenemos son expectativas”, afirmó Saravia en entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
A su juicio, las medidas para estabilizar la economía, debía anunciarse desde el primer día. Esto, afirmó, incluye levantar la subvención a los combustibles, cerrar la mayoría de las empresas públicas deficitarias, reducir la burocracia y definir un plan para el tipo de cambio. Sin embargo, que no se hayan hecho estos anuncios, muestra de que “aún no existe un rumbo definido”.
Bonadona, coincidió. “Es que (el Gobierno) no tienen un plan. Eso creo que es lo más grave. Nos han hablado de que ya lo tenían todo pensado y resulta que, llegado el momento, pues nada. Se nota un alto grado de improvisación, puede ser que lo tengan pensado, pero por lo menos al público no ha salido eso”.
A pesar de este diagnóstico, Bonadona matizó el enfoque sobre la subvención a los carburantes. Advirtió que levantarla de golpe, generaría una presión inflacionaria si no se asegura un “colchón” de dólares.
Plazos
En el manejo de los tiempos también coinciden. Según anunció el Ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, el Gobierno prevé presentar en marzo un plan consolidado para iniciar la reforma estructural relacionada con los cambios a las leyes de hidrocarburos, de energía y del sector agropecuario.
Para Saravia, el gradualismo “sale caro”. En su criterio, cada día sin medidas aumenta el gasto, erosiona la confianza y reduce la disposición social a aceptar ajustes. Bonadona también considera que esperar tres meses es “inviable”. Propuso que las reformas se activen en diciembre, con respaldo financiero internacional y redes de compensación social.
En criterio de ambos, la falta de un plan nítido envía malas señales a organismos internacionales que solo desembolsarán recursos si perciben un programa fiscal y productivo coherente.
Finalmente, ambos coinciden en que el Gobierno está formado por un equipo profesional “valioso”, frenado por la parte política. Ante esta situación, coincidieron en que se podría perder una oportunidad de “corregir” el rumbo económico del país.





















































































