La banda emblemática de rock boliviano La Logia celebró 26 años de trayectoria musical. En ese tiempo no solo la consolidó como un referente indiscutible, sino que también forjó una melodía propia y distintiva: el “rock-chicha”.
La banda nació a mediados de 1998 en Sucre, Chuquisaca, de las cenizas del grupo NTN. Sin embargo, se creó oficialmente el 13 de mayo de 1999 con el lanzamiento de su álbum debut en la Casa de la Cultura.
Fundada por Juan Calderón, José Alberto Morales (Pepe), Hernán Laguna, Edwin Olivares y Bismark Céspedes, la banda captó rápidamente la atención nacional.
La trayectoria del grupo está marcada por momentos cruciales que definieron su identidad musical.
La batalla por incluir El principio y el final, una canción con ritmos de San Juanito, en su primer disco, fue un punto de inflexión.
José Alberto Morales, fundador y vocalista de La Logia, aseguró que mantuvo firme su posición. Argumentó que “el rock no tiene por qué ser purista”.
“Esta canción ya tenía que estar en el disco. Y ahora, si no se la graba, yo no voy a ir a grabar, ‘dije’”, recordó sobre su postura en ese entonces. Así ese episodio marcó el inicio del camino hacia el “terzo rock-chicha”.
RECONOCIMIENTO
A principios de 2000, el ascenso de La Logia fue meteórico. Radio Hit los reconoció como la mejor banda de rock y les otorgó el Premio Hit Versión 1999-2000.
Ese mismo año, la popular radio La Bruja los coronó como la Mejor Banda de Rock del Milenio en Sucre. Los posicionó en un destacado tercer lugar a nivel nacional.
El éxito continuó con su segundo álbum, Nacer Para Morir (2001), lanzado bajo el sello de Discolandia. Este material discográfico los llevó a participar en el Festival Internacional de la Cultura en 2001 y 2002. “La banda tuvo el honor de ser el grupo de soporte para la banda mexicana El Tri”, señala un boletín de prensa.
“A pesar de los desafíos, breves recesos y cambios en la formación, la visión y la tenacidad de Pepe fueron el motor inagotable de la banda. Es el único miembro original que permanece, y su compromiso inquebrantable permitió que La Logia no solo perdure, sino que también experimente –audazmente— con ritmos autóctonos como el huayño, añade la nota.
La Logia no solo cosechó éxitos discográficos, como su aclamado tercer disco, La función debe continuar (2003), cuya presentación desbordó el coliseo Universitario. O el potente Sin boleto de vuelta (2006), también sus temas alcanzaron el número uno en los rankings radiales.
Su impacto cruzó lo musical: los llevó a participar en el certamen Miss Bolivia. También formaron parte de la banda sonora de la película boliviana La maldición de Rocha.
Compartieron escenario con bandas internacionales de la talla de Molotov y El Tri, demostrando su relevancia y vigencia.
VIDEOCLIP
Su videoclip para la canción Mil razones fue nominado a mejor video en los premios RockandBol, donde mostraron su versatilidad creativa.
En mayo de 2009, la Alcaldía de Sucre les otorgó un reconocimiento por sus 10 años de contribución a la cultura musical de la ciudad y la juventud chuquisaqueña, así como por ser la banda de rock más representativa de la capital boliviana.
Hoy, La Logia se encuentra trabajando en su noveno sello discográfico con la participación de José Alberto Morales en la voz y dirección, Miguel Martínez en el bajo y coros, Brayan Marconi en la guitarra y Marco Pinto en la batería.
A pesar de los retos de la escasa difusión del rock en las radios locales, las plataformas digitales como Spotify y YouTube brindaron una valiosa herramienta para llegar directamente a su público, manteniendo viva la llama de su legado.
“La trayectoria de La Logia es un claro ejemplo de pasión, perseverancia y talento, dejando una huella imborrable en la historia del rock boliviano”.
Para saber más sobre la banda y sus materiales discográficos se puede ingresar a sus redes sociales como Facebook con el nombre de La Logia Sucre Bolivia y en YouTube como La Logia.





















































































