El estreno más esperado del año en Bolivia ya tiene fecha confirmada: 18 de septiembre de 2025. El último blues del croata, un filme dirigido por el talentoso cineasta cubano-boliviano Alejandro Suárez Castro. La película no solo atrapa con su trama única, sino que también llama a la reflexión sobre la vida, la muerte y lo más importante: la amistad.
La propuesta cinematográfica trata de la vida de Drazen, un ex músico de rock y blues, quien, tras su muerte solitaria y olvidada, deja a sus amigos Perla y Willy con la misión de darle un adiós digno. Ambos, sin dinero ni documentos, enfrentan un gran reto burocrático en el que la vida y la muerte se encuentran en un delicado equilibrio.
En 72 horas, deben conseguir que el cuerpo de Drazen no termine en una fosa común ni en la mesa de disección de alguna facultad.
La película está inspirada en la muerte del músico croata Drago Dogan, quien vivió en La Paz y Santa Cruz de la Sierra. El guion toma este suceso como punto de partida para crear una narrativa de ficción.
El último blues del croata no es solo una película. Es una propuesta fresca del cine boliviano que combina comedia negra y drama, con la música como una pieza fundamental en la narrativa. A través de los géneros blues y rock, la película revive el alma bohemia y rebelde de los artistas anónimos. Aquellos cuyas historias, aunque inolvidables, suelen ser olvidadas por la sociedad”, señala una nota de prensa.
HISTORIA
La historia está interpretada por Pedro Grossman (Willy), Mariana Bredow (Perla). Además de otros actores destacados como Jorge Arturo Lora, José Luján, Iran Zeitún, Ariel Vargas, Hugo Francisquini y Mauricio Toledo.
Cada uno de ellos da vida a personajes profundamente humanos que luchan por un final digno en medio de una trama llena de emoción y tensiones.
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El equipo técnico incluye a Marco Antonio Cortez en la producción ejecutiva, Eduardo Osorio en la dirección de fotografía y Arturo Salva en el sonido.
A pesar de los recursos limitados, El último blues del croata demuestra que el cine boliviano tiene una enorme capacidad de contar historias universales con gran calidad y profundidad.
Dirigida por Alejandro Suárez Castro, quien también es guionista, la película destaca no solo por su historia, sino por su capacidad para conectar emocionalmente con la audiencia.
El último blues del croata ha sido reconocida como una obra destacada del cine boliviano, lo que le valió que fuera beneficiaria del Fondo de Fomento al Cine y Arte Audiovisual Bolivianos por la Agencia del Desarrollo del Cine y el Audiovisual Boliviano (Adecine).





















































































