La situación económica de crisis en Bolivia afecta de manera crítica olas percepciones según revela un reciente estudio de la Fundación Friedrich Ebert (FES). El informe Delphi de febrero 2025 muestra datos alarmantes: casi el 87% de los líderes de opinión consultados califica la situación económica actual como «mala» o «muy mala», mientras que el 78% prevé que empeorará en los próximos seis meses.
En el programa Piedra, Papel y Tinta, dirigido por Claudia Benavente, directora de La Razón, los economistas Alberto Bonadona y Omar Velasco analizaron esta crisis y sus implicaciones para el futuro inmediato del país, en un contexto donde la preocupación por la economía (77%) supera ampliamente otras inquietudes como la polarización política (17%) o la pobreza (13,3%).
Percepción ciudadana y discurso gubernamental
Para Alberto Bonadona, estas cifras «muestran una situación que está en torno al 80%, tanto del presente como las percepciones a futuro, de gente que ve una situación mala o muy mala». Destaca que la crisis económica aparece como principal preocupación, algo que «no todas las veces salta cuando se hace este tipo de encuestas».
El economista subraya el contraste entre esta percepción ciudadana y el discurso oficial. «El gobierno nos presenta la inauguración del Mutún, se dice que va a haber la planta para producir biodiésel… pero uno de los problemas más serios es que no tienen la cantidad suficiente de materia prima. No hay gas para Bulo Bulo, no hay gas para el Mutún».
Esta desconexión entre el discurso político y la realidad también se evidencia, según Bonadona, en otros proyectos emblemáticos: «Hay grandes campañas que dicen que el litio es la gran salvación, y se encuentra que el litio anda más bien de capa caída y las proyecciones son totalmente negativas».
Tendencia inflacionaria preocupante
Omar Velasco advierte que la inflación seguirá en aumento: «El dato de febrero se esperaría que continúe creciendo porque el año pasado, casualmente febrero ha sido la inflación más baja mensual; solamente por base de comparación vamos a tener una inflación interanual que va a continuar creciendo. Esta tendencia inflacionaria creo que incluso va a continuar hasta mediados de año al menos».
El profesional señala que lo más preocupante es la combinación de malestar actual con perspectivas negativas: «no sólo es que hoy el ciudadano siente que está la situación mal, sino que la perspectiva hacia adelante no es halagüeña».
Crítica a la gestión presidencial
Velasco criticó el enfoque comunicacional del presidente Luis Arce frente a la crisis, refiriéndose específicamente a una reciente entrevista televisiva con el periodista Junior Arias, en DTV. «Parecía que el presidente estuviera cumpliendo el rol de analista económico, cuando el rol del presidente es otro. Hay una frase bastante sabia que dice: no trates de explicar el problema, resuélvelo», aseveró.
Esta no es la primera vez que el gobierno intenta explicar las causas de la crisis, señaló Velasco. «Desde el lado gubernamental se han hecho todos los esfuerzos para poder explicar a la población por qué no hay gasolina, por qué no hay dólares, utilizando spots publicitarios, conferencias de prensa, mensajes presidenciales». El economista recordó particularmente una «clase magistral» que dio el presidente «con pizarra y todo», en referencia a una presentación anterior donde Arce intentó explicar la situación económica.
Comunicación
Según Velasco, la estrategia comunicacional del mandatario boliviano se asemeja a la adoptada recientemente por Javier Milei en Argentina, al «acercarse a un periodista más próximo y tratar de responder algunas preguntas en base a un cuestionario», pero evitando un verdadero debate o confrontación con la prensa.
«El presidente tiene que darse cuenta que la población está esperando de parte de él respuestas, porque él es no solamente la principal autoridad del país, es el principal hacedor de política económica, y, por tanto, él tiene que tomar decisiones. Hoy eso es lo que los bolivianos están buscando», enfatizó.
El informe Delphi refuerza esta crítica mostrando calificaciones consistentemente negativas para la gestión presidencial en todos los ámbitos evaluados: reactivación económica, lucha contra el narcotráfico, combate a la corrupción, estabilidad de precios, consolidación democrática y gestión de conflictos.
Aumento de pasajes y su impacto en cascada
La conversación también abordó el reciente incremento en las tarifas del transporte público, que según Bonadona tendrá repercusiones significativas en otros sectores, «particularmente en el comercio», afectando especialmente al sector informal «que genera el pan de cada día a una gran cantidad de gente».
«Antes no había tanto comercio en las noches en el Prado (en el centro de la capital paceña). Ahora es un asalto a la calle. Pienso también en la proliferación de puestos de comida, es algo impresionante», señaló el economista. En su criterio. La situación favoreceré una tendencia al alza de precios «para compensar el transporte», en un contexto donde «los ingresos reales, cuando se descuentan los precios, no alcanzan».
Paralelamente a las presiones inflacionarias está la escasez de algunos productos básicos. «En un momento no encontrabas mantequilla PIL. Ahora ya ha vuelto, pero ¿por cuánto tiempo ha vuelto?», ejemplificó Bonadona.
Crisis de combustibles y soluciones pendientes
La escasez de combustibles emerge como uno de los problemas más sensibles de la crisis económica boliviana. Durante la entrevista, el economista Omar Velasco analizó en profundidad esta problemática que afecta directamente a la vida cotidiana de los ciudadanos y paraliza sectores productivos estratégicos.
«El gobierno señala que la escasez de combustible se debe a la declinación de la producción y la escasez de dólares», explicó Velasco, refiriéndose a los argumentos oficiales. Sin embargo, el economista subrayó la dimensión política del problema al señalar que «también se tiene que evaluar por qué se han restringido, bloqueado estos créditos en la Asamblea», haciendo referencia a la pugna entre los poderes Ejecutivo y Legislativo que ha obstaculizado la aprobación de créditos internacionales destinados a la importación de carburantes.
“Después de los carnavales probablemente de nuevo vamos a volver a un tema de estrés de combustibles», adelantó Velasco, Alertó que incluso una solución temporal al bloqueo financiero no resolvería el problema estructural. «Suponiendo que hoy el gobierno encontraría la solución a este cerco financiero en la Asamblea, la pregunta es: ¿resuelve eso el problema de combustibles? Claramente que no».
El análisis cuantitativo de Velasco resulta alarmante. «Estamos hablando de alrededor de 1.600 millones de dólares que, teóricamente si eso llegara, porque sabemos que llega de a poco, implicaría al ritmo de consumo, al ritmo de importación que tenemos semanal de alrededor de 40 a 50 millones, que nos vamos a consumir estos recursos en cerca de seis meses. La pregunta es, ¿qué hacemos después? ¿Cómo resolvemos el problema de la escasez?».
Recomendaciones para proteger el ahorro personal
Ante este panorama, los especialistas ofrecieron recomendaciones para que los ciudadanos protejan sus ahorros. Bonadona sugirió el oro como refugio de valor: «Cuando sube el oro, cae el dólar, o viceversa. Ahora el dólar está de ala caída, y con todas las políticas de Trump, creo que va a ser peor», llegando a proponer la creación de «casas de cambio de oro» como oportunidad de emprendimiento.
Velasco, por su parte, mencionó la opción de las UFVs (Unidades de Fomento a la Vivienda). «Restando el tema inflacionario, hay que apostar todavía por la bolivianización, porque la bolivianización ha sido parte de lo que le ha dado estabilidad económica al país», aunque reconoció que «hablar de bolivianización en un contexto de desajustes macroeconómicos no suena tan interesante».
Año electoral complica escenario económico
El factor electoral emerge como un elemento que complejiza aún más la situación. Benavente recordó que, según declaraciones recientes, el presidente Arce también será candidato. Benavente sugirió que esto complica cualquier intento de implementar ajustes económicos necesarios pero impopulares en un contexto preelectoral donde el oficialismo «también está en campaña».
Así, en el momento actual, la baja popularidad del gobierno, reflejada por ejemplo en el informe Delphi de la FES, limita su margen de maniobra para implementar ajustes económicos necesarios pero impopulares.
Velasco prevé que 2025 «va a ser un año difícil, pero eso no significa que no seamos capaces de superarlo. Bolivia ha tenido a lo largo de su historia periodos de estrés importantes y todos estos han sido de alguna forma llevaderos». Sin embargo, insistió en que «es fundamental que el gobierno haga sus tareas» y no postergue las decisiones económicas urgentes para la próxima administración.
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