Según Pary, la situación del servicio diplomático sin salario hace 4 meses, es solo un reflejo de una crisis más profunda que afecta a Bolivia. “No se están cumpliendo los compromisos nacionales ni internacionales”, afirmó, señalando que esta problemática ha sido una de las razones que lo llevaron a renunciar a su cargo en la ONU. Además, reveló que Bolivia ha dejado de pagar sus cuotas a Naciones Unidas para 2024, lo que ha provocado la pérdida del derecho al voto en la Asamblea General.
Entre las principales consecuencias del impago a los diplomáticos, destacan:
- Desmoralización y precarización del servicio exterior.
- Deterioro de la imagen internacional de Bolivia.
- Limitaciones en la representación diplomática, afectando acuerdos y relaciones internacionales.
Bolivia sin voto en la ONU
El excanciller alertó que, desde el 1 de enero de 2025, Bolivia solo podrá asistir a las reuniones de la ONU sin derecho a voto. “Esto significa que el país pierde influencia en las decisiones globales y en la defensa de sus intereses internacionales”, afirmó. La falta de pago a la ONU se suma al incumplimiento de otros compromisos internacionales, debilitando la posición diplomática del país.
Pérdida de dirección en la política exterior
El exdiplomático señaló que la política exterior del gobierno actual carece de estrategia y ha perdido el horizonte de los últimos 15 años. Recordó los logros obtenidos en el pasado, como la declaración del Año Internacional de la Quinua y el reconocimiento del acceso al agua como derecho humano en la ONU, los cuales contrastan con la situación actual.
Ver también: Aliaga sobre la pérdida del voto de Bolivia en la ONU: ‘Ya pasó con la UDP y los militares’
Unidad o desintegración política
Pary advirtió que el Movimiento al Socialismo (MAS) enfrenta una división interna que podría allanar el camino a la oposición en las próximas elecciones. “Si el movimiento no se articula nuevamente, la derecha podrá avanzar sin resistencia”, sostuvo. Además, destacó que Evo Morales sigue siendo una figura política clave, pero que la falta de cohesión debilita el movimiento.
Según Pary, que el servicio diplomático se encuentre son salario por cuatro meses, es un síntoma de una crisis más profunda que afecta tanto la política interna como la imagen internacional del país. La falta de estrategias claras y la pérdida de liderazgo en organismos internacionales han debilitado la posición de Bolivia en el mundo. Ante esta situación, la incertidumbre sobre el futuro del servicio exterior y la diplomacia boliviana sigue en aumento.





















































































