Introducción: es el tercer partido de la era Bustos. Es la presentación liguera del argentino en casa. Dice don Carlos Fabián que en La Paz no lo conocemos. Informa el cordobés (criado en “la T”) que ha sacado campeones a tres equipos: Morelia, Dorados de Sinaola y Alianza Lima. Su “eleven” contra Guabirá tiene una novedad: Chura es titular (va de media punta). García es volante por izquierda y ante la lesión de Ursino en la previa, Quiroga es el cinco. En el lateral zurdo, vuelve Moriceau. A la banca regresa el brasileño Castro.
El otro argentino, el que entrena a Guabirá, llega al Siles sin delanteros (apenas tiene a uno en la banca). Plantea un 5-4-1. Y lo que es peor y/o suicida coloca a su línea zaguera casi en la mitad de cancha, achicando espacios. Me recuerda al colombiano “Pacho” Maturana de la escuela antioqueña. Rolando Adrián Carlen, otrora delantero, es el “Robatto” de Montero: fe en el fútbol ofensivo; desequilibrio al medio/desconcierto atrás.
Nudo: el Tigre hace dos goles en la primera parte y perdona media docena. Lo mejor de Godoy son sus testarazos. La defensa visitante de cinco queda expuesta con las espaldas desnudas. Es un regalo/invitación para Amoroso y García, para los pases filtrados de Arrascaita (que crece y crece como volante central mixto), para la movilidad de Chura. El 23 juega por donde quiere: a ratos aparece de cinco, a ratos por los costados y a ratos como punta. Va a tener la puntería desviada.
La idea que está tratando de construir/armar Bustos tiene cinco pilares: la verticalidad (menos toques intrascendentes de posesión), la presión alta, el desborde por los costados, los disparos de larga distancia y los cambios de frente (esta última es la principal novedad). En la única que llega el “azucarero” (a pesar del 40% de tenencia) brilla un Banegas enchufado.
Desenlace: la segunda parte es más de lo mismo. Un Guabirá sin marca, un Tigre letal ante un (no) rival confuso (por culpa de Carlen). En diez minutos, el “score” indica un cuatro a cero placentero. En un tanto de otro partido, un ex atigrado (Áñez) acorta para el engaño. Bustos da minutos a Quaglio y Flores (por García y Chura). ¿Por qué el 23 no brilla tanto cuando entra de titular? ¿Cuál es el lugar donde más/mejor juega? El “match” termina con cinco goles en oro y negro; pudieron ser mucho más. Sobre el final entran Supayabe, Castro Neto y Vaca Guzmán. Minutos para todos, Bustos quiere hacer grupo.
Post-scriptum: tengo la impresión que el presidente saliente de las urnas ratificará a Bustos, un técnico que pide paciencia a la hinchada para sellar su idea, que pide tiempo para que La Paz gualdinegra lo conozca.
(04/05/2025)















































































