Introducción: es la segunda fecha de la Copa Bolivia, un torneo insípido cuyos premios (tercer cupo para la Libertadores y cuarto cupo para la Sudamericana) no llaman la atención de “nadies”. Por eso estamos apenas tres mil hinchas en una noche gélida en el Siles para ver un Bolivar vs Blooming. El frío (cuatro grados cuando acaba el “match”) y la hora (20.30, gracias a la “bendita” televisión) no ayudan.
Robatto coloca a Lampe en el arco. Es el regreso de Carlos Emilio tras 253 jornadas; ocho mes y cinco días después de aquella noche fatídica en Santiago de Chile y su tendón de Aquiles destrozado. Es el tercer partido entre ambas “academias”: la cruceña se ha comido diez goles. Soria meterá al equipo (todo de naranja) cerca de su arquero (un errático Almada); no se tomará el cotejo en serio hasta la última media hora.
Nudo: la primera parte parece un entrenamiento. Termina con tres a cero en el “score”. Nadie se toma en serio la Copa, definitivamente. Ni siquiera los técnicos que no aprovechan para meter a los changos de inicio. Los jóvenes en nuestro fútbol no tienen chance ni siquiera en los torneos menores. Así nos va.
“Tonino” Melgar es el elegido para hacer de Ramiro Vaca. Se coloca a la izquierda del (buen) pivote Ervin Vaca (ante la roja de Justiniano). Melgar hará -por la izquierda- buenas migas con “Patito” Rodríguez. El visitante juvenil lateral por derecha Juan José Gonzáles sufrirá toda la primera parte. Soria lo quitará al descanso.
La ovación de la noche es para Lampe cuando sale a cortar un contragolpe “pascanero”. Se lo verá (lógicamente) falto de ritmo, ahogado, a ratos con dolor. ¿Atajará el próximo miércoles en el partido más importante del año frente a Cerro por un cupo a la Sudamericana? Sería un error. A día de hoy, Bolívar tiene tres arqueros y ninguno es garantía. ¿Alguien hizo autocrítica?
Desenlace: la segunda parte arranca igual. El tercer gol (el segundo de Fábio Gomes) de los locales parece cerrar el partido. El cuarto es anulado pero el marcador del estadio lo mantiene en la bandeja alta de la curva norte. La roja contra Rocha y el tanto de Moisés Villarroel “cambia” el partido.
Blooming se anima cuando todo está perdido. Otro clásico de nuestro fútbol. Robatto coloca a Ervin Vaca en el lateral. El argentino no confía en el número seis que claramente tiene (más) marca y salida que el intocable Justiniano.
Post-scriptum: de los changos que aparecen en la banca de Bolívar solo debuta Luis Sabja, ex “Tahuichi”, de la verdecita sub 17. Salta en el minuto 87. Otro joven, Anderson Ayhuana, entra en los descuentos. Jugará tres minutos. No más preguntas, su señoría.
(22/05/2025)














































































