«Necesitamos Groenlandia para la seguridad internacional. La necesitamos. Tenemos que tenerla», dijo este miércoles el presidente estadounidense, Donald Trump, antes de una polémica visita de su vicepresidente, JD Vance, a la isla autónoma de Dinamarca.
«Odio decirlo así, pero vamos a tener» que tomar posesión de este inmenso territorio ártico, añadió en una entrevista con el podcastero Vince Coglianese.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, anunció el martes que se unirá a la visita esta semana de una delegación estadounidense a Groenlandia, que el gobierno danés había criticado como una «presión inaceptable» sobre este territorio autónomo codiciado por Donald Trump.
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Visita de Vance
En los últimos meses, la administración del magnate republicano no ha escondido su interés en esta enorme isla recubierta en un 80% de hielo. Todo por los recursos mineros que puede atesorar y su importancia en la seguridad del Ártico.
Para esta semana ya se conocía el viaje del Consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz, anunciado por el gobierno autónomo groenlandés; del secretario de Energía, Chris Wright, y de Usha Vance, la esposa del vicepresidente.
«Hubo tanta expectativa por la visita de Usha a Groenlandia este viernes que decidí que no quería que se divirtiera sola, así que la acompañaré», declaró el número dos del gobierno de Trump en la red social X.
La base de Pituffik «sirve para detectar la salida de misiles, para la defensa antimisiles y las misiones de vigilancia del espacio». Eso señaló la vicepresidencia estadounidense.
Incluso antes de conocerse el viaje de Vance, el gobierno de Dinamarca ya había criticado la visita, presuntamente privada, de la delegación estadounidense.





















































































