Las conversaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos, que se celebraron este viernes en
Roma, fueron ‘constructivas’, afirmó Washington, mientras que Teherán se refirió a
negociaciones ‘complicadas’.
Los dos países, enemigos desde la Revolución Islámica que derrocó la monarquía
prooccidental en Irán en 1979, iniciaron conversaciones el 12 de abril sobre el programa
nuclear iraní.
En la quinta ronda de este viernes, que duró cerca de tres horas, participaron el jefe de la
diplomacia iraní, Abás Araqchi, y el enviado estadounidense para Oriente Medio, Steve
Witkof.
La cita tuvo lugar en la residencia en Roma del embajador de Omán, uno de los mediadores,
detallaron los medios iraníes.
Se trata de los contactos de más alto nivel entre ambos países desde que Estados Unidos
abandonó el acuerdo nuclear de 2015, durante el primer mandato del presidente Donald
Trump.
El pacto, que quedó prácticamente caduco tras la retirada estadounidense, buscaba impedir
que Irán desarrollase se programa nuclear a cambio de un levantamiento de las sanciones
internacionales.
«Las conversaciones siguen siendo constructivas: hicimos más progresos, pero todavía hay
trabajo por hacer», declaró un alto funcionario estadounidense bajo condición de anonimato.
«Ambas partes acordaron reunirse nuevamente en un futuro cercano», añadió.
Araqchi, por su parte, dijo que las conversaciones fueron «más complicadas de lo que puede
resolverse en dos o tres reuniones».
Sin embargo, calificó los intercambios con Washington de muy «profesionales».
«Algunos avances»
El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, reconoció que la cita concluyó
«con algunos avances, pero sin resultados concluyentes».
«Esperamos aclarar las cuestiones pendientes en los próximos días, con el fin de avanzar
hacia el objetivo común de lograr un acuerdo duradero y digno», escribió en X.
Actualmente, Irán enriquece uranio al 60%, muy por encima del límite del 3,67% que
estableció el acuerdo de 2015, pero por debajo del 90% necesario para desarrollar armas
nucleares.
Teherán siempre ha negado que sus actividades nucleares tengan una finalidad
armamentística y defiende su derecho a tener una energía nuclear civil.
Si Washington quiere impedir que Teherán enriquezca uranio «no habrá acuerdo», advirtió
Araqchi el jueves.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha retomado su campaña de «máxima presión»
sobre Irán.
Y aunque respalda las conversaciones, ha advertido que habrá acciones militares si la
diplomacia fracasa.
Irán, por su parte, busca un nuevo acuerdo que flexibilice las sanciones que afectan
duramente a su economía.
Israel entra en la ecuación
La anterior ronda de conversaciones, en Mascate, capital de Omán, terminó con un
desacuerdo público sobre el enriquecimiento de uranio.
Witkof dijo que Washington «no podría autorizar ni siquiera un uno por ciento de capacidad
de enriquecimiento», mientras Teherán consideró esa postura «innegociable».
Las conversaciones se dan antes de la reunión en junio del ente de control nuclear de la ONU,
el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). También se producen antes de que el
acuerdo de octubre de 2015 expire en octubre.
La Organización de Energía Atómica de Irán afirma que la industria nuclear del país emplea a
17.000 personas, un número similar al de otros países que enriquecen uranio para uso civil.
«Países Bajos, Bélgica, Corea del Sur, Brasil y Japón enriquecen uranio sin poseer armas
nucleares», declaró el portavoz de la organización, Behruz Kamalvandi.
La enemistad de Irán con Israel, cuyo principal aliado es Estados Unidos, ha sido también un
tema recurrente en las conversaciones.
La cadena CNN, citando a varios responsables estadounidenses bajo anonimato, dijo el
martes que Israel prepara ataques contra instalaciones nucleares de Irán.
El jueves salió a la luz una carta que el canciller Araqchi dirigió al secretario general de
Naciones Unidas, Antonio Guterres, en la que advierte que «el gobierno estadounidense (…)
asumirá una responsabilidad legal» de cualquier ataque israelí contra sus instalaciones
nucleares.
La Casa Blanca afirmó que Trump mantuvo el jueves una «conversación productiva» sobre
Irán con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
El acuerdo de 2015 contempla que la ONU reimponga sanciones si Irán incumple sus
compromisos, un mecanismo que los tres signatarios europeos del acuerdo (Reino Unido,
Francia y Alemania) ya advirtieron que activarían si se ve amenazada la seguridad del
continente.
Araqchi ha dicho que una medida como esa tendría «consecuencias»: no solo «el fin del papel
de Europa en el acuerdo», sino también «una escalada de tensiones que podría volverse
irreversible».
Lea: Trump firma decreto para impulsar la energía nuclear civil https://larazon.bo/mundo/2025/05/23/trump-firma-decreto-para-impulsar-la-energia-nuclear-civil/





















































































