Harvard demandó este viernes al gobierno de Donald Trump por su decisión de impedir que la prestigiosa universidad matricule y acoja a estudiantes extranjeros. Eso según un documento judicial.
El jueves, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, revocó el jueves la capacidad de la Universidad de Harvard para matricular a extranjeros, amenazando el futuro de miles de estudiantes.
El presidente Donald Trump está furioso con Harvard, de donde han salido 162 premios Nobel. Todo por rechazar su exigencia de que se someta a supervisión en materia de admisiones y contrataciones.
Para el mandatario, la universidad es un foco de antisemitismo e ideología liberal progresista.
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Estudiantes extranjeros
Su administración ya amenazó con revisar 9.000 millones de dólares de financiación gubernamental a Harvard, congeló una primera partida de 2.200 millones de dólares en subvenciones. Así como 60 millones de dólares en contratos oficiales, y deportó a un investigador de la Facultad de Medicina de esa universidad.
Este es «el último acto del gobierno en clara represalia por el ejercicio de los derechos de Harvard, amparados por la Primera Enmienda. Al rechazar las exigencias del gobierno para controlar la gobernanza, el currículo y la ‘ideología’ de su profesorado y estudiantes». Así afirma la demanda ante el tribunal federal de Massachusetts.
La pérdida de estudiantes extranjeros —más de una cuarta parte del alumno— podría resultar costosa para Harvard, que cobra decenas de millas de dólares anuales en matrícula.





















































































