Los mexicanos empezarán a elegir el próximo domingo a todos sus jueces, un ejercicio
inédito en el mundo que el oficialismo de izquierda defiende como panacea contra la
impunidad, pero que según sus críticos consolidará un régimen autoritario y abrirá una
rendija a los criminales.
La elección es fruto de una reforma impulsada por el expresidente Andrés Manuel López
Obrador (2018-2024), quien enfrentó el bloqueo judicial a ambiciosos proyectos, desde
cambios constitucionales hasta grandes obras.
Su sucesora y copartidaria, la izquierdista Claudia Sheinbaum, argumenta que el voto
popular ayudará a reducir los intolerables niveles de impunidad: 90% de casos sin sentencia.
Pero para sus detractores, el verdadero objetivo es controlar el poder judicial y acabar con el
único contrapeso al oficialismo, que domina el legislativo y la mayoría de gobernaciones.
«Hay quienes dicen que el pueblo no sabe. Pues están muy equivocados. El pueblo es muy
inteligente y sabe por quién va a votar», asegura la popular mandataria, quien rechaza que los
mexicanos sean indiferentes a la elección.
Sin embargo, se estima que solo la mitad de los electores sabe la fecha de los comicios y
cuatro de cada 10 están seguros de participar, según encuestas de los diarios El Universal y El
País.
En un contexto de franco debilitamiento de los partidos opositores, activistas llamaron a
protestar el domingo contra esta primera etapa, en la que serán elegidos 2.600 jueces
federales y magistrados de 19 de 32 estados. Los restantes 4.000 jueces locales serán votados
en 2027.
La jornada no tiene antecedentes, pues si bien países como Estados Unidos o Bolivia
contemplan la elección popular de algunos jueces, en ninguno se había empleado hasta
ahora para designar a todos los magistrados.
Aunque en el papel el proceso es apartidista, expertos opinan que la Suprema Corte de
Justicia -gran piedra en el zapato de López Obrador- podría quedar con una mayoría afín al
gobierno.
Exabogada del ‘Chapo’
En un país golpeado por la corrupción y la violencia criminal, la elección aumenta el temor de
que los jueces terminen sometidos al poder político y económico, o a las amenazas de
narcotraficantes.
Una oenegé crítica de los comicios detectó a 19 candidatos señalados por vínculos con
cárteles, corrupción y abuso sexual.
Incluso Silvia Delgado, una antigua abogada del legendario narcotraficante Joaquín «el
Chapo» Guzmán, preso a perpetuidad en Estados Unidos, es candidata a jueza del estado de
Chihuahua (norte).
La eventual victoria de personas cuestionadas solo podrá impugnarse tras la votación, en la
que participan miles de aspirantes que fueron seleccionados por los tres poderes del Estado.
La elección también desafía la independencia de la justicia.
«Podría incrementar el riesgo de que los candidatos (…) busquen complacer a los votantes o
a patrocinadores de campañas con el fin de incrementar sus posibilidades de reelección», lo
que comprometería la imparcialidad, advirtió en un informe Margaret Satterthwaite, relatora
especial de Naciones Unidas sobre la independencia de jueces y abogados.
Para Olimpia Rojas Luviano, abogada de 28 años, «la justicia no se vota» porque ante todo
requiere funcionarios especializados y con experiencia. La sociedad mexicana «no está
preparada para este ejercicio», añade a la salida de un despacho judicial capitalino.
Confusión
La impunidad y la desconfianza apuntalan el discurso de Sheinbaum, quien en su
conferencia de prensa diaria exhibe a jueces que -según ella- favorecen a delincuentes y
entorpecen la administración de justicia.
«En mis cuarenta y pico de años de litigante, jamás le he dado a un juez, mucho menos a un
magistrado, ni un solo centavo para que dicten una sentencia a mi favor», asevera Claudia
Rojas, abogada civil con 48 años de carrera.
Expertos sostienen que la liberación de muchos sospechosos suele ser resultado de
investigaciones deficientes de las fiscalías, entes autónomos que no fueron tocados por la
reforma.
Otros factores que complican la elección han sido las restricciones para promocionar a los
candidatos, que en su mayoría apelaron a las redes sociales, y la complejidad del sufragio.
En el caso de Ciudad de México los votantes deberán marcar nueve boletas (6 para jueces
federales, 3 para locales). Solo los candidatos federales suman 3.414, debido a lo cual los
resultados recién se conocerán a partir del 2 de junio.
«Creo que hasta las propias personas que lo idearon ni siquiera saben cómo se hace», afirma
Rojas Luviano, quien pese a sus reparos acudirá a votar. «Salgan a votar y participen, porque
no es solo criticar», añade.
Lea: Al menos siete mujeres y niñas mueren en un naufragio en España https://larazon.bo/mundo/2025/05/28/al-menos-siete-mujeres-y-ninas-mueren-en-un-naufragio-en-espana/





















































































