El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció este lunes que el dispositivo de seguridad del senador y aspirante presidencial Miguel Uribe «fue disminuido extrañamente» antes de ser baleado.
El sábado, el dirigente del opositor Centro Democrático, el principal partido de derecha del país, recibió tres impactos de bala durante un evento de campaña en Bogotá. Está en cuidados intensivos con pronóstico reservado.
Petro aseguró que el número de escoltas fue reducido «el día del atentado». Pasó de «7 a 3 personas» previo al ataque, dijo en la red social X.
En Colombia la seguridad de políticos de alto perfil o personas amenazadas está a cargo de una entidad oficial llamada Unidad Nacional de Protección (UNP).
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Uribe
El abogado de Uribe dijo este lunes que presentó una denuncia penal contra el director de la UNP. Pues este año hizo más de 20 solicitudes para reforzar el esquema de seguridad de su cliente, pero supuestamente no les escucharon.
El jurista pidió a la fiscalía abrir una investigación que «establezca si por omisión el Estado dejó en indefensión» a Uribe.
Sin embargo, la fiscal general, Luz Adriana Camargo, dijo a periodistas que Uribe tenía un esquema de seguridad igual al de otros congresistas. Con siete escoltas y dos automóviles blindados.
La fiscal no mencionó que el dispositivo se haya reducido, en una rueda de prensa que ofreció este lunes para brindar avances de la investigación.
Los guardaespaldas del político capturaron a un adolescente de 15 años como sospechoso de intentar asesinar al aspirante presidencial para las elecciones de 2026.
En videos de cámaras de seguridad se ve que lo persiguen una decena de personas.




















































































