Un exalumno de 21 años mató a tiros a diez personas y luego se suicidó en un colegio de Graz, en el sur de Austria, una tragedia sin precedentes en el país, donde se decretaron tres días de luto.
En un primer momento, las autoridades informaron de un balance de nueve muertos y doce heridos, algunos de gravedad.
Pero más tarde, otra víctima, una mujer que había resultado herida, murió en un hospital, anunció la clínica.
Entre las víctimas hay un estudiante francés de 17 años, dijo su padre a AFP.
El presunto autor actuó solo y se suicidó en el baño, según la policía, que no quiso especular sobre el móvil del crimen.
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Colegio de Austria
El joven, un austriaco de 21 años oriundo de la región, utilizó un rifle y una pistola que poseía legalmente. Estuvo escolarizado durante la secundaria en ese centro, que tiene unos 400 alumnos de entre 14 y 18 años, pero no terminó el plan de estudios.
Las autoridades acordonaron la zona y evacuaron a los alumnos rápidamente.
Los tiroteos son mucho menos frecuentes en Europa que en Estados Unidos, pero en los últimos años varias escuelas y universidades fueron golpeadas por balaceras mortales, que no fueron calificadas por las autoridades como actos de «terrorismo».
Los ataques en lugares públicos son poco frecuentes en Austria, un país miembro de la UE de nueve millones de habitantes, que está entre los 10 Estados más seguros del mundo, según la lista de Global Peace Index.
‘Nunca visto’
El jefe de gobierno austriaco, Christian Stocker, llegó a la zona y aludió a una «tragedia nacional». «Es un día oscuro, un exceso de violencia impensable», declaró ante la prensa, y dijo que la bandera nacional ondearía a media asta durante tres días.
El miércoles, se guardará un minuto de silencio en todo el país a las 10H00 (08H00 GMT).
Una vecina, de nacionalidad estadounidense y madre de dos hijos que van a una escuela cercana, dijo estar «conmocionada». «En mi país sabemos que esto ocurre más a menudo, pero que esto se produzca aquí es algo nunca visto».
«Graz es una ciudad segura», apuntó Roman Klug, un artista de 55 años que «vive a dos pasos» del lugar del tiroteo. Según él, la escuela «es conocida por su apertura y diversidad».





















































































