En agricultura, fábricas o minería, casi 138 millones de niños seguían trabajando en todo el
mundo en 2024, indicó el miércoles la ONU, que alertó que al ritmo actual la erradicación del
trabajo infantil tomará «cientos de años».
Al adoptar los Objetivos de Desarrollo Sostenible hace una década, todos los países del
mundo se comprometieron a acabar con el trabajo infantil para 2025.
«Ese plazo ha llegado a su fin. Pero el trabajo infantil no», dijeron el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un
informe conjunto.
El año pasado, 137,6 millones de niños de entre cinco y 17 años trabajaban, equivalente al
7,8% de todos los niños y adolescentes en esa franja etaria, según datos que son publicados
cada cuatro años.
Esto representa una disminución respecto a 2000, cuando 246 millones de menores se veían
obligados a trabajar, en muchos casos para ayudar a sus familias.
Tras un preocupante aumento entre 2016 y 2020, ahora se revirtió la tendencia: hubo 20
millones menos de niños trabajando en 2024 que cuatro años antes.
«El mundo ha logrado avances significativos en la reducción del número de niños obligados a
trabajar. Sin embargo, demasiados niños siguen trabajando en minas, fábricas o campos, a
menudo realizando trabajos peligrosos para sobrevivir», afirmó Catherine Russell, directora
ejecutiva de Unicef.
Según el informe, casi el 40% de los casi 138 millones de niños y adolescentes que trabajaron
en 2024 lo hicieron en empleos de riesgo «que podían poner en peligro su salud, seguridad o
desarrollo».
A pesar de algunos rayos de esperanza, «no debemos pasar por alto el hecho de que todavía
tenemos un largo camino por recorrer antes de alcanzar nuestro objetivo de eliminar el
trabajo infantil», dijo el director general de la OIT, Gilbert Houngbo.
«Los niños deben estar en la escuela, no trabajando», afirmó.
‘Tomará cientos de años’
Al ritmo actual de reducción, «tomará cientos de años» erradicar el trabajo infantil, declaró a
la AFP la experta de Unicef Claudia Cappa.
Incluso si los países cuadruplicaran el ritmo de progreso registrado desde 2000, «ya
estaríamos en 2060», añadió.
El avance para eliminar el trabajo de niños más pequeños es particularmente lento, según el
informe.
El año pasado, casi 80 millones de niños de entre cinco y 11 años trabajaban,
aproximadamente el 8,2% de todos los menores en esa franja etaria.
Y, sin embargo, se conoce bien qué aspectos sociales reducen el trabajo infantil, subrayó
Cappa.
Uno de los principales factores es la educación gratuita y obligatoria, que no solo ayuda a los
menores a escapar del trabajo infantil, sino que los «protege de condiciones de empleo
vulnerables o indecentes».
Otro factor, agregó, es «universalizar la protección social» como una forma de compensar o
aliviar las cargas sobre las familias y las comunidades vulnerables.
Russell, la directora ejecutiva de Unicef, indicó empero que los recortes globales de
financiamiento «amenazan con revertir los avances logrados con esfuerzo».
Según el informe, la agricultura es el sector que más utiliza trabajo infantil (61% de los casos),
seguido del trabajo doméstico y otros servicios (27%), y la industria (13%, incluyendo minería
y manufactura).
África subsahariana sigue siendo la zona del mundo más afectada, con unos 87 millones de
niños trabajadores. La región Asia-Pacífico registró los mayores avances: el número de niños
que trabajaban en 2024 cayó a 28 millones frente a los 49 millones en 2000.
En América Latina y el Caribe, el porcentaje de niños y adolescentes que trabajan también
bajó: pasó de 6% en 2020 a 5,5% en 2024.
Lea: La bandera de México, manzana de la discordia en Los Ángeles https://larazon.bo/mundo/2025/06/11/la-bandera-de-mexico-manzana-de-la-discordia-en-los-angeles/





















































































