París, en alerta roja, enfrenta este martes temperaturas abrasadoras en el marco de la temprana e intensa ola de calor que obligó a cerrar escuelas en Francia y Países Bajos, así como el último piso de la Torre Eiffel.
Los científicos alertan desde hace años sobre el impacto del cambio climático en las olas de calor, sequías y otros fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más intensos y frecuentes.
España vivió su mes de junio más caluroso jamás registrado con una temperatura media de 23,6 ºC, superior incluso al promedio normal que suelen tener julio y agosto, anunció este martes la agencia estatal de meteorología Aemet.
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Ola de calor
El fuerte calor puede volverse mortal si se prolonga, por lo que se han impuesto medidas extraordinarias para proteger a los más vulnerables mientras el mercurio sube en el sur de Europa, de Portugal a Turquía.
A medida que el fenómeno progresa hacia el norte de Europa, las temperaturas en Francia deben alcanzar un pico el martes. Eso según el servicio meteorológico nacional Météo-France, con áreas por encima de los 40 ºC.
Escuelas
París, conocida por su densidad urbana, enfrenta su primera roja en cinco años hasta el miércoles.
«Tenemos aire acondicionado pero no es muy potente», dijo Raphael, de 27 años, en la calle en un suburbio parisino. «Hoy va a ser un desafío», agregó.
El último piso de la turística Torre Eiffel permanecerá cerrado hasta el miércoles.
Más de 1.300 escuelas en Francia enviaron sus alumnos a casa en estos últimos días de curso, al igual que Países Bajos. En ese país las escuelas de Róterdam terminarán este martes las clases al mediodía cuando se anuncian temperaturas excepcionales de 38 ºC.
En la vecina Alemania, los escolares pueden disfrutar de las vacaciones por causa de calor «hitzefrei», una práctica que se remonta al siglo XIX. Colonia se prepara para 38°C y Berlín espera 37°C.




















































































