El gobierno del centrista François Bayrou afronta en Francia dos semanas de agonía antes de la moción de confianza del 8 de septiembre, en la que defenderá un plan de recorte presupuestario que la oposición promete tumbar con la vista puesta en una disolución de la Asamblea Nacional.
Los diputados tienen «13 días» para escoger entre el «caos» o la «responsabilidad», declaró este martes el primer ministro francés.
Por pedido de Bayrou, el presidente Emmanuel Macron convocará una sesión parlamentaria extraordinaria el 8 de septiembre. El primer ministro, en el cargo desde diciembre y en minoría, solicitará la confianza de la cámara baja en una declaración de política general.
Su objetivo es obtener en primer lugar el respaldo a su plan de ahorro presupuestario de casi 44.000 millones de euros, con el que empezar a atajar el elevado déficit de Francia (5,8% del PIB en 2024), y en un segundo tiempo, negociar las medidas de recorte.
Pero el rechazo de los partidos de oposición significa que las posibilidades del gobierno de sobrevivir a esa moción son ahora mismo mínimas.
Tanto la ultraderechista Agrupación Nacional como La Francia Insumisa (izquierda radical), los ecologistas y los comunistas anunciaron rápidamente que votarían en contra.
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Gobierno
El equipo del primer ministro esperaba alcanzar un compromiso con los socialistas, pero su líder, Olivier Faure, no tardó en aguar las esperanzas de Bayrou. «Los socialistas votarán contra la confianza», dijo.
No obstante, Bayrou se niega a bajar los brazos y el martes pidió a los diputados de la oposición que «reflexionen» y renuncien a sus «reflejos espontáneos».
«¿Existe o no una urgencia nacional por reequilibrar las cuentas, por escapar del sobreendeudamiento optando por reducir nuestros déficits y producir más? Esa es la cuestión central», aseveró.
La eventual caída del gobierno ahondaría la inestabilidad política crónica imperante desde que Macron decidió disolver la Asamblea Nacional en junio de 2024. Los comicios legislativos celebrados a continuación arrojaron una cámara dividida en tres bloques: izquierda, macronista y conservadores aliados, y extrema derecha.





















































































