El supertifón Ragasa tocó tierra este miércoles en el sur de China continental, tras azotar Hong Kong con fuertes vientos y lluvias torrenciales y causar al menos 17 muertos en Taiwán.
Según la prensa estatal china, Ragasa alcanzó la ciudad de Yangjiang, en la provincia de Cantón, luego de alejarse lentamente de Hong Kong, donde el servicio meteorológico de esa ciudad semiautónoma retiró su nivel máximo de alerta.
En ese centro financiero el fenómeno provocó una «importante marejada ciclónica» y la caída de decenas de árboles e inundaciones en varios barrios. Eso según las autoridades e imágenes difundidas en internet.
La cercana región china de Macao, conocida por sus casinos, también sufrió inundaciones generalizadas y suspendió el suministro eléctrico en algunas áreas, según el operador.
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Taiwán
En Taiwán, al menos 15 personas murieron y 18 resultaron heridas cuando la barrera de un lago de varias décadas de antigüedad se rompió en el condado oriental de Hualien, según funcionarios regionales.
Los bomberos habían calculado inicialmente un total de 152 desaparecidos, antes de reducir la cifra a 17. Luego de establecer contacto con más de un centenar de personas.
El supertifón también provocó a principios de semana el fallecimiento de al menos ocho personas en el norte de Filipinas, según un nuevo balance.
Ante la inminente llegada del ciclo tropical, las autoridades de toda China continental habían ordenado el cierre de negocios. Y escuelas en al menos diez ciudades del sur del país, lo que afectó a decenas de millones de personas.
En Yangjiang, un comerciante local dijo a la AFP antes de que el tifón tocara tierra que no estaba segura de si podría abrir su tienda. «Dependerá de las condiciones meteorológicas», afirmó.





















































































